Los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026 bajaron el telón este sábado con un balance que, en términos de resultados y organización fueron positivos.
Panamá finalizó en el octavo lugar con seis medallas de oro, seis de plata y 17 de bronce, para un total de 29 preseas. El dato adquiere mayor peso cuando se pone en perspectiva: en las tres ediciones anteriores —Lima 2013, Santiago 2017 y Rosario 2022— el país acumuló 30 medallas en total. Es decir, en casa, Panamá estuvo a una sola presea de igualar todo lo conseguido en más de una década de participación en estos Juegos.
Ese salto cuantitativo es el principal indicador de evolución. También lo es la cantidad de medallas de oro: seis, la cifra más alta en la historia del país en este evento, superando las cinco logradas en Lima 2013 y dejando atrás los registros más discretos de las dos ediciones siguientes.
El rendimiento tuvo dos pilares definidos. Por un lado, los deportes colectivos, que aportaron títulos en béisbol y flag football femenino tras vencer a Colombia y Venezuela respectivamente. En contraste, el flag football masculino dejó una de las finales más ajustadas del torneo, con derrota ante Brasil después de haberlo vencido en la fase previa.
Panamá también subió al podio en futsal, fútbol y baloncesto 3x3, todos con medallas de bronce. En este último caso, el resultado tuvo un valor especial al eliminar a Chile, líder del ranking, en los cuartos de final, en una de las victorias más significativas del certamen para el país anfitrión.
En el plano individual, la lucha fue determinante desde el inicio. Yumaira Russell, en los 65 kilogramos, y Aisha Williams, en los 73 kilogramos, abrieron el camino dorado para Panamá. A ellas se sumaron Mia Arrocha, medallista de plata, y los bronces de Eydan Lezcano y Gerald Flores.
El boxeo mantuvo su tradición competitiva con Norman Simmons, quien conquistó el oro en los 90 kilogramos. Lía Córdoba, en los 51 kg, y Ashley Cerrud, en los 54 kg, completaron la participación con medallas de bronce.
La esgrima tuvo en Caleb Caldito Chan a otro de los campeones panameños, tras imponerse con autoridad en la final de espada individual.
El karate también mostró profundidad con cinco medallistas: Dessire Frías e Isabel Mendoza lograron preseas de plata, mientras que Manuel Morales, en kata, Ian Mata y Ahysmar Petterson se quedaron con medallas de bronce.
El taekwondo aportó con Natalia Pérez, quien alcanzó la medalla de plata, además de los bronces de Andrés Lasso, Amira Grira y Saúl de Gracia. En judo, los nombres que subieron al podio fueron Adrián Holguín y Danna De León, ambos con medallas de bronce.
La natación tuvo en el abanderado Raúl Antadillas a uno de sus referentes, con una medalla de plata en los 50 metros pecho y un bronce en los 100 metros pecho. La gimnasia sumó a Aylin Goon Lan con una medalla de bronce, mientras que el surf celebró el tercer lugar de Shakti Martínez en shortboard, en playa Venao.
Dentro de este panorama, el atletismo quedó fuera del medallero, en contraste con su peso histórico dentro del deporte panameño.
En el plano internacional, la gran figura fue la argentina Agostina Hein, quien dominó la natación con nueve medallas de oro y un bronce, convirtiéndose en el rostro más destacado de la competencia.

Más allá de lo deportivo, Panamá 2026 también dejó una evaluación positiva en organización. Con apenas 14 meses de preparación tras la renuncia de San Luis (Argentina), el país cumplió con las exigencias del evento y recibió el respaldo de delegaciones y dirigentes.
Las palabras del presidente de Odesur, Camilo Pérez López Moreira, del titular de Panam Sports, Neven Ilic, y de la presidenta del COI, Kirsty Coventry, coincidieron en destacar la ejecución del evento, un factor que fortalece la aspiración de Panamá de albergar los Juegos Panamericanos Junior de 2029.

