La selección de fútbol de Panamá clasificó a su segundo Mundial este martes por la noche, tras derrotar 3-0 a El Salvador en el estadio Rommel Fernández. Esta clasificación es el momento cumbre del ciclo de Thomas Christiansen, quien hace cinco años tomó el timón con la meta de llevar a Panamá a la Copa del Mundo 2026.
El camino a este logro no fue fácil, particularmente en esta fase final, donde al haber solo un clasificado por grupo y dos boletos al repechaje, no había margen de error.
Septiembre: Panamá siembra dudas, Centroamérica se ilusiona
Considerada la mejor selección de Centroamérica en los últimos años por lo demostrado en el campo, Panamá fue de menos a más. Los dos empates que abrieron la fase final —en Surinam y ante Guatemala en casa— despertaron dudas en la afición y regocijo en países vecinos, que cuestionaban la capacidad de la Roja de responder en momentos críticos.

Mientras tanto:
El Salvador sorprendía ganando en Guatemala.
Honduras tomaba buen ritmo en el Grupo C.
Costa Rica sufría con empates ante Nicaragua y Haití.
Centroamérica parecía tener varios candidatos con opciones reales.
Octubre: Panamá reacciona, pero no termina de convencer
La situación mejoró apenas un poco para Panamá. Se obtuvo la primera victoria en eliminatorias en El Salvador, pero luego regresaron las dudas al empatar en casa ante Surinam, con un gol agonizante en el 90+6 que provocó la pérdida del control del destino mundialista.
Por su parte:
El Salvador cayó en casa dos veces y quedó eliminado.
Guatemala, con cinco puntos, se puso a uno de los líderes.
Nicaragua se despedía en el Grupo C.
Honduras y Costa Rica se recuperaban goleando en casa y dependían de sí mismas en noviembre.
El panorama se apretaba.
Noviembre: Panamá crece en la adversidad; el resto se cae
Llegó la verdadera prueba de fuego para Centroamérica. Guatemala buscaba proteger la casa, Honduras y Costa Rica querían aprovechar sus posiciones, y Panamá necesitaba demostrar por qué era favorito.

El partido que acaparó todo fue Guatemala vs Panamá. La afición local creó un ambiente hostil e intimidante, pero ocurrió lo contrario: Panamá creció ante la adversidad, respondió con goles y acabó con el sueño chapín.
Mientras en el Grupo C:
Costa Rica cayó ante Haití 1-0.
Honduras perdió 2-0 en Nicaragua.
Ambas complicaron sus aspiraciones y su credibilidad regional.
La noche decisiva
Seis partidos en simultáneo terminarían dictando sentencia en Centroamérica.
Panamá, obligado a vencer y depender de Guatemala, jugó su mejor partido de toda la eliminatoria, goleando 3-0 a El Salvador en un Rommel Fernández de fiesta.
En Ciudad de Guatemala, los chapines vencieron 3-1 a Surinam, cumpliendo con lo que necesitaba Panamá.

En el Grupo C, Costa Rica y Honduras, en duelo entre necesitados, no lograron clasificarse ni siquiera al repechaje, cerrando un fracaso colectivo para la región… salvo para uno.

El único representante centroamericano
Por primera vez, Concacaf tendrá más de cuatro representantes en un Mundial. Y aun así, al cierre de la última jornada, solo una selección centroamericana dio la cara cuando las papas quemaban:
Panamá será el único representante de Centroamérica en el Mundial 2026.
La selección de Panamá, orgullo de Centroamérica, representará a la región en la mayor vitrina del fútbol internacional.

