Panamá Oeste escribió este sábado una de esas historias que definen campeonatos. Con una reacción explosiva en la parte alta de la sexta entrada, ‘Los Vaqueros’ voltearon un marcador adverso y vencieron 7-5 a Los Santos para proclamarse campeones del Campeonato Nacional de Béisbol U10, disputado en la Academia de Béisbol Mariano Rivera.
El duelo tuvo todos los ingredientes de una final. Los Santos había construido con autoridad una ventaja de 5-1, controlando el ritmo del partido y colocándose a un paso de levantar el trofeo. Sin embargo, en el último tramo, el Oeste encontró respuestas donde parecía no haberlas.

La sexta entrada se convirtió en el punto de quiebre. Con el juego en contra, los Vaqueros desataron un ataque demoledor de seis carreras que cambió por completo el rumbo del encuentro. La ofensiva apareció en cadena, con batazos oportunos y presión constante sobre el pitcheo rival.
En medio de ese momento decisivo emergió la figura de Jheremy Moreno, quien asumió el protagonismo al conectar un triple impulsor que igualó las acciones y encendió la chispa de la remontada. Su batazo marcó el antes y el después de la final.
“Jheremy Moreno se para a batear llorando. Me acerco: ‘Papi, ¿por qué lloras?’. Me respondió: ‘Estoy muy nervioso’. Entonces le dije: ‘No te preocupes, escucha lo que te voy a decir’. ‘¿Tú te acuerdas cuando yo te lanzo? Tú te diviertes conmigo y me conectas líneas, ¿verdad? Imagínate que el que está lanzando soy yo. Ve, porque yo creo en ti y confío en ti’”, relató Pinto emocionado a Himax Sports.
“Cuando lo montan en dos strikes. Lo llamo nuevamente y le dije: ‘Mira, ahora no quiero que hagas un swing grande; solo empareja el bate arriba, pégale antes de que llegue la bola… que tú lo vas a lograr’”, agregó.
A su aporte se sumaron Rubén Hidalgo y Josué Bultrón, ambos claves en la producción ofensiva al remolcar dos carreras que terminaron inclinando la balanza a favor del Oeste. Del lado santeño, José Vergara destacó con el madero al irse de 3-2 y empujar una carrera, siendo uno de los más consistentes en la ofensiva.
Desde la lomita, Guillermo Quiñónez se acreditó la victoria tras una sólida labor de tres episodios en relevo, en los que limitó a la ofensiva rival a apenas dos imparables. La derrota recayó en Dylan Mendieta, quien no pudo contener el vendaval ofensivo en el cierre del compromiso.
El triunfo tuvo además un componente especial para Panamá Oeste, ya que también significó la revancha ante el mismo rival que días antes los había superado por la mínima (1-0).

