La selección de Panamá está a las puertas de escribir un nuevo capítulo en su historia.
La Copa del Mundo de 2026 marcará su segunda participación en la máxima cita del fútbol, ocho años después de su debut en Rusia 2018 bajo la dirección de Hernán Darío Gómez.
Esta vez, el camino ha sido distinto, con un proceso consolidado bajo el mando de Thomas Christiansen, quien ha llevado al equipo a una evolución competitiva sostenida.
El técnico hispano-danés encuentra en este Mundial una especie de revancha profesional, luego de quedarse corto en la eliminatoria rumbo a Catar. Sin embargo, el trayecto hacia 2026 tampoco fue sencillo.
Panamá selló su clasificación en la última jornada de la fase final, tras imponerse 3-0 a El Salvador el 18 de noviembre en el estadio Rommel Fernández, resultado que, combinado con la victoria de Guatemala sobre Surinam, le aseguró el liderato del grupo y el boleto directo.
La Roja firmó una eliminatoria impecable. Se mantuvo invicta en 11 partidos, comenzando en la segunda ronda con triunfos sobre Guyana, Montserrat, Belice y Nicaragua. En la fase decisiva, superó a rivales directos como Surinam, Guatemala y El Salvador, finalizando en el primer lugar con 12 puntos en un formato donde solo el líder avanzaba de forma directa al Mundial.
Este logro se suma a una etapa dorada del equipo bajo Christiansen, que incluye la final de la Copa Oro 2023, la final de la Liga de Naciones 2025 y un hito histórico en la Copa América 2024, donde Panamá superó por primera vez la fase de grupos.

En diciembre de 2025, el sorteo ubicó a Panamá en el Grupo L junto a Ghana, Croacia e Inglaterra, tres selecciones de alto nivel que pondrán a prueba el crecimiento del conjunto canalero. El debut será el 17 de junio ante Ghana en el BMO Field de Toronto. Posteriormente, enfrentará a Croacia el 23 de junio en el mismo escenario, y cerrará la fase de grupos el 27 de junio frente a Inglaterra en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, rival al que ya enfrentó en 2018.

La lista de 26 jugadores anunciada el pasado 26 de mayo refleja una base consolidada con nombres como Orlando Mosquera, Aníbal Godoy, Adalberto Carrasquilla, Yoel Bárcenas y Cecilio Waterman, combinada con variantes que fortalecen la competencia interna. A este grupo se suman jugadores en reserva como Víctor Griffith, Kadir Barría y J.D. Gunn, preparados ante cualquier eventualidad, especialmente por las dudas físicas de piezas clave como Carrasquilla, Godoy y Luis Mejía.
La convocatoria oficial de Panamá para la Copa del Mundo 2026 está conformada por: Orlando Mosquera, Luis Mejía, César Samudio; César Blackman, Jorge Gutiérrez, Michael Amir Murillo, Fidel Escobar, Andrés Andrade, Edgardo Fariña, José Córdoba, Eric Davis, Jiovany Ramos, Roderick Miller; Aníbal Godoy, Carlos Harvey, Adalberto Carrasquilla, Cristian Martínez, José Luis Rodríguez, César Yanis, Yoel Bárcenas, Alberto Quintero, Azarías Londoño, Ismael Díaz, Cecilio Waterman, José Fajardo y Tomás Rodríguez.
Como jugadores en reserva fueron convocados Iván Anderson, Víctor Griffith, José Murillo, Kadir Barría y J.D. Gunn.

En su preparación final, Panamá disputó tres amistosos exigentes: una dura derrota 6-1 ante Brasil en el Maracaná, una victoria 4-2 sobre República Dominicana en el Rommel Fernández y un empate 1-1 frente a Bosnia y Herzegovina en San Luis, dejando sensaciones mixtas pero con señales positivas en cuanto a reacción y competitividad.

A menos de dos semanas del debut, la gran incógnita sigue siendo la condición física de Adalberto Carrasquilla, pieza fundamental en el esquema del equipo. Su posible recuperación marcará en gran medida las aspiraciones de una selección que llega con ilusión, experiencia acumulada y el objetivo claro de competir a la altura en su segunda aventura mundialista.
En cuanto a sus rivales, Panamá enfrentará a tres selecciones con peso histórico y estilos marcados. Ghana, conocida como las “Black Stars”, es uno de los equipos más competitivos de África. Alcanzó los cuartos de final en Sudáfrica 2010, su mejor actuación mundialista, y basa su juego en la potencia física, velocidad y transiciones rápidas, siendo un rival incómodo en torneos cortos.
Croacia, por su parte, se ha consolidado como una potencia del fútbol europeo moderno. Subcampeón del mundo en 2018 y tercer lugar en 1998 y 2022, destaca por su calidad técnica, orden táctico y experiencia en instancias decisivas. A pesar de ser un país pequeño, su competitividad lo convierte en uno de los rivales más exigentes del grupo.

Inglaterra completa el grupo como uno de los favoritos. Campeón del mundo en 1966, el conjunto inglés ha sido protagonista constante en los últimos torneos, alcanzando semifinales en 2018 y manteniéndose como una de las selecciones más completas del panorama actual, con talento en todas sus líneas y profundidad en su plantel.
