Francia y Senegal abrirán este martes 16 de junio, a las 2:00 p.m., la actividad del Grupo I de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el MetLife Stadium, de Nueva Jersey.
El conjunto dirigido por Didier Deschamps buscará conquistar su tercera Copa del Mundo, tras los títulos obtenidos en 1998 y 2018.
Desde la llegada de Deschamps al banquillo en 2012, Francia se ha consolidado como una de las selecciones más consistentes del planeta.

Bajo su dirección disputó la final de la Eurocopa 2016, conquistó el Mundial de Rusia 2018 y alcanzó nuevamente la final mundialista en Catar 2022.
Además, los franceses han superado la fase de grupos en seis de sus últimas siete participaciones en Copas del Mundo.
Por su parte, Senegal afronta su cuarta participación mundialista con el objetivo de avanzar a la fase de eliminación directa y volver a protagonizar una actuación histórica como la de Corea-Japón 2002, cuando alcanzó los cuartos de final.
Asimismo, intentará repetir la hazaña conseguida en el partido inaugural de aquella Copa del Mundo, cuando sorprendió a Francia con una victoria por 1-0 gracias a un gol de Papa Bouba Diop.

Los antecedentes mundialistas también reflejan la diferencia de recorrido entre ambas selecciones. Francia acumula 73 partidos disputados en Copas del Mundo, con un balance de 39 victorias, 14 empates y 20 derrotas, además de una diferencia de goles de +51.
Senegal, por su parte, ha disputado apenas 12 encuentros mundialistas, en los que registra cinco triunfos, tres empates y cuatro derrotas, con una diferencia de goles de -1.
Los planteles también ofrecen una curiosidad estadística poco habitual.
Senegal llega al Mundial de 2026 con una plantilla que acumula más experiencia internacional que la de Francia.

Los convocados senegaleses suman 965 partidos con sus respectivas selecciones y 131 goles, cifras superiores a los 784 encuentros y 97 anotaciones que registran los jugadores franceses.
Ambos combinados presentan exactamente la misma edad promedio: 27 años. Sin embargo, la jerarquía individual continúa siendo uno de los principales argumentos de los europeos.
Francia cuenta con futbolistas pertenecientes a algunos de los clubes más poderosos del continente, como el Real Madrid, el Paris Saint-Germain y el Bayern Múnich, además de tener en sus filas a Kylian Mbappé, considerado uno de los mejores jugadores del mundo.
Senegal se apoya en una sólida columna vertebral liderada por futbolistas de amplia trayectoria internacional. Sadio Mané continúa siendo el referente ofensivo y el máximo goleador de la plantilla con 54 anotaciones, mientras que Idrissa Gana Gueye aporta experiencia y liderazgo, respaldado por sus 131 partidos con la selección nacional.

Bajo el foco mundial
Francia deposita gran parte de sus aspiraciones en Kylian Mbappé. El capitán de los Bleus llega al Mundial de 2026 como el máximo goleador de la actual convocatoria, con 56 tantos internacionales, además de consolidarse como una de las principales estrellas del fútbol mundial.
En las dos últimas Copas del Mundo acumuló 12 goles, cifra que ya lo sitúa entre los máximos anotadores de la historia del torneo.
En Rusia 2018 marcó cuatro tantos y en Catar 2022 sumó ocho, incluido un histórico triplete en la final frente a Argentina.

De cara al Mundial de 2026, Mbappé tendrá la posibilidad de acercarse e incluso superar el récord del alemán Miroslav Klose, máximo goleador histórico de la Copa del Mundo con 16 anotaciones.
Posibles alineaciones
Francia: Mike Maignan; Jules Koundé, William Saliba, Dayot Upamecano y Theo Hernández; Aurélien Tchouaméni, Adrien Rabiot y Ousmane Dembélé; Michael Olise, Désiré Doué y Kylian Mbappé.
Senegal: Édouard Mendy; Krépin Diatta, Kalidou Koulibaly, Moussa Niakhaté y El Hadji Malick Diouf; Idrissa Gana Gueye, Lamine Camara y Habib Diarra; Iliman Ndiaye, Sadio Mané y Nicolas Jackson.
Veinticuatro años después de aquella noche histórica en Seúl, franceses y senegaleses volverán a encontrarse en una Copa del Mundo con objetivos distintos, pero con la misma obligación de comenzar el torneo con una victoria.

