BOSTON, EU. (DPA) - Un árbitro se equivocó y los otros cinco lo corrigieron, decisión que fue clave para el cómodo triunfo de los Medias Rojas de Boston ante los Cardenales de San Luis en el primer partido de la Serie Mundial de béisbol.
Dana DeMuth, el árbitro de la segunda base, estaba seguro de que Dustin Pedroia debía ser eliminado, pero los 38 mil 345 aficionados del estadio Fenway Park y sus otros cinco compañeros jueces le hicieron ver que estaba equivocado.
“Es una sensación terrible. Estaba absolutamente convencido”, dijo al diario Boston Globe DeMuth, que admitió que lo que vio como una decisión acertada era un error: Pete Kozma no pudo controlar la pelota que le sirvió Matt Carpenter.
DeMuth justificó su decisión en que estaba más pendiente de los pies que del guante de Kozma. Pedroia volvió a la segunda base.
Con bases llenas para los Red Sox, era turno de bateo para Mike Napoli, que logró tres carreras: 3-0 ya en la primera entrada y desde entonces, partido plácido para el equipo local, que se impuso por 8-1.
“Queremos que nuestro trabajo sea perfecto”, dijo Hirschbeck, el árbitro principal. “Nos reunimos y todos dijimos: 'Al 100 por ciento' Yo también estaba seguro, así que cambiamos la decisión”, explicó sobre la charla de los árbitros en el césped.
“Era un buen pase, simplemente lo perdí”, dijo dando la razón a los árbitros Kozma, que luego cometería un segundo error en una mala noche para los Cardenales, de la que esperan resarcirse hoy en el segundo partido.
“Este no es el equipo que hemos visto todo el año”, lamentó el técnico de los Cardenales, Mike Matheny. “Están frustrados, seguro que incluso avergonzados”, agregó.
