El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que ya pudo haberlo dejado sentenciado el pasado domingo en Singapur -donde ganó su compañero, el mexicano Sergio Pérez-, dispondrá de su segunda oportunidad para anotarse matemáticamente el Mundial de Fórmula Uno este fin de semana en el Gran Premio de Japón, que se disputa en Suzuka: el circuito propiedad de Honda, el motorista de su escudería.
Verstappen, que, en espera de otras combinaciones, en primera instancia tenía que haber ganado, solo pudo celebrar su vigésimo quinto cumpleaños -el pasado viernes- en Marina Bay, donde concluyó séptimo la carrera más exigente de la temporada. Una prueba marcada por el calor, la elevada humedad (Singapur está a solo 150 kilómetros del ecuador) y el trazado estrecho y sinuoso, y que se complicó aún más a causa del diluvio que cayó antes de la carrera, sobre un asfalto que nunca acabó de secarse.
Aplazada la celebración de Mad Max -vencedor en 11 de las 17 pruebas disputadas y que lidera el Mundial con 341 puntos, 104 más que el monegasco Charles Leclerc (Ferrari)-, en Singapur Red Bull festejó a Checo, tercero en el certamen, a 106 puntos de su compañero.
A Suzuka, una pista técnica de 5 mil 807 metros, con 18 curvas, está previsto darle 53 vueltas, para completar un recorrido de 307.4 kilómetros el próximo domingo, 9 de octubre. Pero antes se disputarán los entrenamientos libres, que arrancarán el viernes -la noche de este jueves al viernes, en horario centroeuropeo- y se completarán el sábado.
