Al inicio de la temporada, pocos lo imaginaban… pero los New England Patriots están otra vez aquí, a una victoria de ser campeones del Super Bowl.
Ya no es Tom Brady ni la era dorada que dominó la NFL por dos décadas.
Hoy, el rostro del equipo es sorpresivamente Drake Maye, el joven quarterback que tomó la posta y lidera a una nueva generación decidida a escribir su propia historia en Foxborough.
Atrás quedaron los días de Bill Belichick y su icónica capucha en la banca.
Ahora, el responsable es Mike Vrabel, exjugador de aquellos Patriots históricos de los 2000, que vuelve… pero esta vez como entrenador en jefe.
Tras el breve y fallido paso de Jerrod Mayo, Vrabel reconstruyó el equipo y le mantuvo la confianza a Drake Maye, que era jugador de segundo año.
¿El resultado? Temporada de nivel MVP: líder en porcentaje de pases completos y top 5 de la liga en yardas y touchdowns.
Pero para coronarse, deberán superar a la temida defensa de los Seattle Seahawks, conocida como El Lado Oscuro.
Patriots y Seahawks. Dos equipos en gran momento, un solo campeón y el Super Bowl LX como escenario final.
