Si bien la pandemia sigue asolando el mundo, el fútbol internacional intenta volver en el Viejo Continente, a pesar de las restricciones que se endurecen en muchos países.
Solo la UEFA, la confederación europea, pudo mantener sus encuentros, para iniciar la segunda edición de la Liga de Naciones, una competición creada para sustituir los tradicionales amistosos otoñales, en general poco atractivos.
En las otras confederaciones tendrán que esperar al menos hasta el mes de octubre, según una decisión de la FIFA, la instancia mundial, “en respuesta a las alteraciones causadas a nivel mundial por la pandemia de la Covid-19”.
De esta manera, el brasileño Neymar, apenas recuperado de su derrota en la final de la Liga de Campeones en Lisboa con el París Saint-Germain, no viajará a la otra punta del mundo. Tampoco Messi, en pleno conflicto con el FC Barcelona y lejos de tener en estos momentos la mente puesta en la selección argentina.
Para Kylian Mbappé o Cristiano Ronaldo, por contra, ha llegado el momento del reencuentro con la selección, por primera vez desde noviembre de 2019, fecha de la última concentración antes de la llegada de la pandemia.


