El norirlandés Rory McIlroy sigue con paso firme su defensa de la chaqueta verde y este viernes cerró la segunda jornada del Masters de Augusta como líder en solitario con un acumulado de -12.
McIlroy se sitúa a seis golpes del estadounidense Sam Burns, con quien compartió el liderato en la primera jornada, así como del también estadounidense Patrick Reed, ambos con un -6.
Les siguen el irlandés Shane Lowry y los ingleses Justin Rose y Tommy Fleetwood, que ahora quedan con un acumulado de -5, a siete golpes del líder.
McIlroy completó una ronda brillante de 65 golpes (-7), mejorando los 67 golpes del jueves para un acumulado de -12.
El norirlandés arrancó con birdies consecutivos en los hoyos 2, 3 y 4, pero cedió dos golpes con bogeys en el 5 y el 10. Tras superar el bache, firmó una gran racha final de seis birdies, cuatro de ellos de manera consecutiva en los últimos cuatro hoyos.
La racha de birdies incluyó un espectacular chip desde cerca de 30 metros en el hoyo 17, que McIlroy se permitió celebrar con el puño al aire, consciente de que estaba a punto de completar una jornada casi perfecta en su defensa del título.
El norirlandés aspira a convertirse en el primer jugador en ganar en Augusta de manera consecutiva desde que Tiger Woods lo consiguió en 2001 y 2002.
Por su lado, el estadounidense Scottie Scheffler, número uno del mundo, cayó hasta la posición 24 con un acumulado de +2, a catorce golpes de McIlroy, tras una jornada floja marcada por dos bogeys iniciales, dos birdies de reacción y otros dos bogeys finales.
Bryson DeChambeau protagonizó la sorpresa de la jornada al caer eliminado con un acumulado de +6, dos golpes por debajo del corte, lastrado por un triple bogey en el hoyo 18.
Ninguno de los golfistas latinoamericanos logró superar el corte: el mexicano Carlos Ortiz acabó con +11, el colombiano Nicolás Echavarría con +13 y los argentinos Mateo Pulcini y Ángel Cabrera con +15 y +16, respectivamente.

