El mundo del golf aguarda con expectación el regreso de Tiger Woods el sábado en el PNC Championship, el último evento que disputó antes de su grave accidente de auto y donde volverá a competir en pareja con su hijo Charlie.
Este viernes, ambos comenzaron a atraer los focos al saltar al campo del Ritz-Carlton Golf Club de Orlando (Florida) para una exhibición previa al torneo.
Diez meses después de la colisión, Woods sigue recuperándose de varias fracturas en la pierna derecha pero ha dejado una gran impresión en las prácticas previas al PNC Championship.
Mike Thomas, ganador del torneo en 2020 junto a su hijo, el golfista profesional Justin Thomas, dijo el jueves que es “impresionante” el estado actual de Tiger teniendo en cuenta su situación.
En las últimas semanas, el ex número uno mundial ha reconocido que llegó a temer la amputación de su pierna después de que se estrellara con su camioneta el pasado febrero en las afueras de Los Ángeles (California), manejando casi al doble de la velocidad permitida.
El golfista californiano, de 45 años, acababa de ser operado por quinta vez de la espalda para alargar su legendaria carrera, en la que ha conquistado 82 torneos de PGA - igualando el récord de Sam Snead - y 15 de Grand Slam.
Los dolores le habían regresado en diciembre de 2020 jugando con su hijo en el PNC Championship, el torneo que ahora ha elegido para su regreso.
En aquella ocasión, Tiger y Charlie hicieron su debut en este evento por parejas, integradas por un campeón de Grand Slam y un familiar, y el más joven de los Woods se robó el espectáculo con un eagle en la primera ronda y un swing muy similar al de su célebre padre.

