A dos días del decisivo compromiso ante Cuba, la selección nacional de baloncesto intensifica su preparación con un mensaje claro desde dentro del vestuario: no hay margen de error. Así lo dejó claro el veterano Trevor Gaskins, quien a sus 36 años entiende mejor que nadie el momento que atraviesa Panamá en su camino hacia la clasificación al Mundial de FIBA.
El escolta, que a nivel universitario jugó con Ole Miss, reconoce la presión que rodea al equipo en esta ventana. Panamá aún busca su primera victoria y la necesidad de sumar es inmediata.
“Tenemos que ganar ese primer juego, es muy importante. Y a mí no me importa si por dos puntos, treinta puntos, tenemos que ganar, sí o sí. El objetivo es tratar de ganar los dos partidos”, expresó con firmeza.
Gaskins, que en junio de 2025 puso fin a una prolongada etapa en el baloncesto brasileño, atraviesa el tramo final de su carrera manteniendo un rol protagónico dentro del grupo. Más allá de su aporte en cancha, su liderazgo se ha consolidado como una pieza clave en un equipo que apunta a regresar a una Copa del Mundo por primera vez desde 2006.
El contexto no es sencillo. La selección se encuentra en plena transición tras la salida de Gonzalo García y la llegada del técnico Nelson Colón, y aún se ajusta a una nueva filosofía de juego.

Sobre ese proceso, Gaskins destacó una de las principales diferencias con etapas anteriores.
“El coach quiere que juguemos más libre, más rápido, buscar los puntos primero. Si tenemos ventaja para tirar, hay que hacerlo. No es una locura, es organizado, pero agresivo”, explicó.
Esa propuesta, según el veterano, encaja con las características del plantel. Panamá busca imprimir mayor ritmo, aprovechar las transiciones y tomar decisiones ofensivas con mayor determinación. Un cambio que, de acuerdo con Gaskins, ha sido bien recibido dentro del grupo.
La derrota ajustada ante Uruguay en la ventana anterior dejó lecciones importantes. Para el escolta, el equipo entendió que debe ejecutar con mayor consistencia durante los 40 minutos.
“La vibra siempre está buena. El grupo está unido. Lo único que pasa es que tenemos que poner todo junto en el partido para ganar”, señaló.
En cuanto al rival, el análisis es prudente. Cuba, pese a las dificultades recientes, representa un desafío físico y exigente.
“Ellos juegan fuerte, duro, con mucha energía. Nosotros no podemos mirar a Cuba como un equipo más chiquito. Tenemos que mirarlos como Argentina, Uruguay, todos iguales”, advirtió.
En lo personal, Gaskins asegura sentirse en mejor forma respecto a ventanas anteriores, cuando reconoció no estar al cien por ciento. Ahora, con mayor ritmo competitivo, apunta a recuperar su versión más efectiva, especialmente desde el perímetro.
“Estoy listo. Va a ser Trevor Gaskins, así como en Brasil, de tres puntos y todo”, afirmó.
Más allá de su rendimiento individual, el veterano tiene claro su rol dentro del equipo. “Mi rol nunca cambió. Es hacer cualquier cosa que el coach me pida. Eso es parte de ser capitán”, comentó.
Finalmente, Gaskins hizo un llamado directo a la afición panameña, consciente de la importancia del respaldo en casa.
“Por favor vengan. Ustedes son parte del proceso. El viernes necesitamos a todo el mundo”, pidió.


