El belga Wout van Aert se impuso en la cuarta etapa del Tour de Francia, tras haber firmado en las tres primeras la segunda posición, con un ataque brutal a falta de 10 kilómetros que sorprendió a todo el pelotón.
El ciclista del Jumbo afianzó, con esta sexta victoria en la ronda gala, el maillot amarillo que se vistió en la segunda.
El belga ganó la meta con una renta de 8 segundos sobre su compatriota Jasper Philipsen, que lideró el pelotón principal de favoritos y que alzó los brazos como si hubiera ganado.
La tranquila jornada entre Dunkerque y Calais, con 171.5 kilómetros, se saldó con un golpe de efecto del Jumbo en el ascenso a la cota de Cap Blanc-Nez, a 10 kilómetros de la meta, que reventó al pelotón.
De la deflagración sobrevivió solo Van Aert, que con el maillot amarillo demostró su potencia y clase y completó el tramo final en solitario para sumar su sexto triunfo en el Tour.
“El maillot amarillo me da alas, he sentido que volaba en los últimos 10 kilómetros”, aseguró el ciclista del Jumbo, que sumó su sexto triunfo en la ronda gala, el primero con el jersey de líder.
