Nuestro héroe de hoy fue uno de los mejores lanzadores izquierdos de su época (1942 – 1965) y de todos los tiempos. Spahn jugó 21 de sus 23 temporadas con los Bravos de Boston / Milwaukee y en Panamá su nombre se popularizó en los años de 1957 – 1958, cuando su equipo se enfrentó a los poderosos Yankees de esa época, una época dorada para ellos, los Yankees, con jugadores de la talla de Mickey Mantle, Yogi Berra, Bill Skowron, Bobby Richardson, Gil McDougald, Tony Kubek, Hank Bauer y entre los lanzadores tenían a Whitey Ford, Al Ciccote, Johnny Kucks, Don Larsen, Tom Sturdivant, Bobby Shantz, etc. Por su lado, los Bravos exhibían a jugadores de la talla de Hank Aaron, Eddie Mathews, Del Crandall, Joe Adcock, Jonny Logan, Red Schondienst, Bill Bruton, etc. y entre sus lanzadores contaban con Spahn, Lew Burdette, Don McMahon, Juan Pizarro (puertorriqueño), etc.
Lo cierto es que estos dos trabucos se enfrentaron en las Series Mundiales de 1957 y 1958, ganando los Bravos de Milwaukee la de 1957 y los Yankees de New York la de 1958. Fueron dos series muy disputadas, que se decidieron en el séptimo juego de cada una de ellas y que mantuvieron al mundo del béisbol con la ansiedad que este tipo de competencia despierta. En Panamá no había televisión y disfrutábamos las transmisiones en español de narradores tales como: Buck Canel, Musiú Lacavalerie, Felo Ramírez, etc. Yo, siendo un jovencito, amante del béisbol de las Grandes Ligas, disfruté mucho estas competencias.
Lo cierto es que Warren Spahn era el lanzador estrella de los Bravos de Milwaukee y como tal llevaba el peso principal de la competencia por parte de su equipo. Veamos quien fue Warren Spahn.
Nuestro héroe de hoy nació y creció en Buffalo, New York, el 23 de abril de 1921. Fueron sus padres Edward y Mabel Spahn. Siendo niño, Warren asistía con su padre a ver juegos de los Buffalo Bisons, un equipo de la Liga Internacional Triple “A” y esto despertó en el interés por el béisbol. Spahn asistió a South Park High School, donde se inició como pelotero, y como jugador zurdo esperaba jugar en la primera base, pero la posición ya estaba asignada, así que fue obligado a ser lanzador. Como tal, ayudó a su escuela a obtener muchos triunfos.
Warren fue firmado por los Bravos en 1942 e inmediatamente se inició en el equipo grande de los Bravos de Boston, el cual, poco tiempo después, se trasladó a Milwaukee. Viendo los totales del rendimiento de Spahn, notamos que terminó su brillante carrera con 363 victorias y 245 derrotas, lo que lo ubica en el 6to puesto entre los lanzadores con más victorias en las mayores, detrás de Cy Young (511), Walter Johnson (417), Grover Cleveland Alexander (373), Christy Mathewson (373) y Pud Galvin (364), todos ellos ubicados entre los mejores de todos los tiempos.
Spahn logró todo tipo de hazañas en su carrera, desde “no hitters” (2) hasta MVP de Serie Mundial, Cy Young, Salón de la Fama, etc. Revisando sus números nos encontramos que en su carrera de 23 temporadas tuvo 13 de ellas con 20 o más triunfos, el total de ponches fue de 2,583 y su “whip” 1.19.
Warren también sirvió en el ejército americano lo cual hizo con distinción, siendo condecorado con la medalla “Purple Heart” (Corazón Púrpura) una de las condecoraciones más prestigiosas de su ejército.
Warren Spahn fue apodado por sus compañeros de equipo como “Hooks” (gancho/anzuelo). Este apodo no se refería a ninguno de sus lanzamientos. Mas bien se refería a la prominente nariz que Warren lucía. La misma fue el resultado de un pelotazo que recibió antes de su carrera profesional.
Al final de su carrera, Warren jugó con los Mets de New York y durante esa temporada, Yogi Berra fue contratado por los Mets para algunos juegos y cuando servía de receptor con Spahn en la loma, en una oportunidad hizo el siguiente comentario a los periodistas: “yo no creo que Warren y yo somos la dupleta de lanzador/receptor con mayor edad. Lo que si estoy seguro es que somos los dos más feos que jamás hayamos servido como receptor/lanzador”.
Luego de terminar su excepcional carrera, Warren sirvió como entrenador de lanzadores en varias organizaciones incluyendo una en Japón. Al final de sus actividades relacionadas con el béisbol, Spahn se retiró en Broken Arrow, Oklahoma, donde murió debido a causas naturales. Los Bravos de Atlanta han tenido muy buenos lanzadores, pero en este tiempo un Warren Spahn les sería de gran utilidad.

