COLÓN 2000, Colón. -Como un “déjà vu” calificó el investigador social, Gilberto Toro, la posibilidad de que se ejecute un aumento en las penas impuestas a los menores de edad por el sistema de justicia del país, debido a que Panamá es signataria de convenios internacionales en materia de la niñez.
Toro hizo estos señalamientos luego de que el gobierno de Juan Carlos Varela reforzara las acciones anti-pandillas para detener la violencia que se reporta no solo en Colón sino en otros puntos del país, que han sacudido a la sociedad por la saña y atrocidad cometida.
El sociólogo indicó que el “déjà vu” se da cuando se registran hechos violentos, en los que se vincula a menores de edad y el Gobierno habla de aumento de las penas hacia ellos.
Para Toro, el tema de las pandillas no se resuelve con perseguir a los jóvenes vinculándolos a estas agrupaciones, ni mucho menos construyendo más centros de detención para menores infractores, sino de una respuesta integral, más profunda, que debe involucrar programas consistentes con la realidad de estos jóvenes.
“El problema es que cada gobierno aplica a su criterio un proyecto, y cuando llega el otro, cambia el programa completo e implementa otro”, añadió.
Toro puso como ejemplo el centro de detención Basilio Lakas, donde manifestó que el personal que labora allí está por su don de trabajo y los jóvenes infractores no se han querido ir del lugar porque no lo desean.
Solo en Colón operan más de 24 pandillas, de las cuales se estima que unas cinco mantienen la situación de intranquilidad e inseguridad en las comunidades colonenses.
