Más de 100 millones de dólares se han invertido en reparaciones y mantenimiento del puente de las Américas durante una década, estructura que fue inaugurada en 1962.
Han pasado cuatro administraciones presidenciales de reparaciones continuas y pese a la inversión, los conductores se quejan del mal estado de la rodadura, en especial, de los carriles internos.
Ahora el Ministerio de Obras Públicas (MOP) publicó el pliego de condiciones que se utilizará para licitar un contrato estimado en 5.2 millones de dólares para el mantenimiento y evaluación de la rodadura de 1.6 kilómetros de largo.
El ministro del MOP, Rafael Sabonge, comentó que el contrato abarca el mantenimiento preventivo y correctivo de la rodadura, incluyendo juntas; adecuación de señalización vertical y horizontal; adecuación de barandas; inspección de la estructura de acero; adecuación de la iluminación del puente.
El contratista que sea seleccionado tendrá un plazo de 540 días, cerca de 15 meses, para ejecutar el contrato.
“La estructura del puente está en buenas condiciones, la calzada de hormigón, no tanto, pero esto no representa un peligro a la integridad estructural del puente, pero lo que sí ocurre es que aparecen baches constantemente”, comentó Sabonge, quien agregó que los trabajos que se contratarán servirán para evitar que aparezcan baches y si aparecen, repararlos con un mortero de alta resistencia.
Para pujar por el contrato, los interesados deben acreditar en su propuesta que cuentan con fondos propios equivalentes al 50% del monto del proyecto o, en su defecto, tener la aprobación de un financiamiento bancario por el mismo porcentaje.
Una vez se construya el cuarto puente sobre el Canal de Panamá, lo ideal sería cerrar el puente de las Américas para realizar un cambio completo de la rodadura, expresó el titular de obras públicas.
Sobre el futuro del cuarto puente, obra que ha estado paralizada por tres años, Sabonge señaló que semanalmente se realizan dos reuniones entre el Ministerio de Economía y Finanzas, el contratista, los bancos y funcionarios del MOP para resolver temas legales y concretar la adenda que disminuirá el costo del proyecto.
La obra fue adjudicada en 2018 a las constructoras estatales China Communication Construction Company (CCCC) y China Harbour Engineering, consorcio que contaba con un plazo de cinco años para levantar el proyecto, cuyo costo se fijó en mil 420 millones de dólares.
La administración de Laurentino Cortizo ha señalado que la obra no contaba con un financiamiento para ser ejecutada, razón por la cual fue paralizada en marzo de 2020, momento en que se decidió separar su construcción de los trabajos de la tercera línea del metro hacia Panamá Oeste.
Para reducir el costo del proyecto en cerca de 300 millones de dólares, el MOP eliminó el restaurante que se construiría en una de las bases del puente, además se corrigió el alineamiento de la estructura para no afectar la concesión de la empresa Panamá Ports Company, evitando así el pago por indemnización a la empresa portuaria.

