Los productores de arroz reconocieron que, luego del análisis del inventario del grano existente en el país, se demostró que es necesaria la importación de unos 600 mil quintales del grano en cáscara.
El arroz sería importado de Paraguay o Uruguay, únicos países productores que en estos momentos están ofertando el grano, informó Alexander Araúz, de la Asociación de Productores de Arroz y representante en la Cadena Agroalimentaria de Arroz.
“Nosotros, como socios comerciales de Estados Unidos, casi siempre le compramos a ellos, pero en este momento ese país no está cotizando arroz para la venta internacional, con el fin de garantizar su consumo interno”, detalló Araúz.
Uruguay y Paraguay sí están exportando su grano, pero su inventario es limitado, al estar entre los pocos países que están ofertando. De allí, la urgencia que tiene Panamá en materializar la compra, agregó.
Arroz de primera es el más consumido
El arroz de primera, que se vende a un precio más económico, es el de mayor demanda en los comercios. Los costos de producción y empaque han aumentado y algunos molinos alegan que no es rentable por el incremento del plástico y otros gastos de empaque.
Igualmente, dijo que el precio de ese arroz es más costoso que el que se produce en Panamá, además de que el transporte desde Suramérica es más demorado por la distancia, y hay menos accesibilidad al servicio de traslado que desde Estados Unidos.
La decisión de importar el grano fue aprobada por unanimidad en la Cadena Agroalimentaria de Arroz, conformada por los gremios de productores, molineros, distribuidores de víveres, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) y representantes de los consumidores.
“Nos basamos en estadísticas del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, certificadas por todas las partes que tienen que ver con la producción de arroz”, afirmó Araúz.
Se calcula que en estos momentos en el país hay unas 20 mil hectáreas de arroz sembradas que se comenzarían a cosechar en agosto. Son más de 2 mil hectáreas sembradas por encima de las el año pasado.
En las estadísticas del inventario se incluye información de los molinos, la existencia de arroz empacado en los comercios y la cantidad de hectáreas de siembra en el campo.
Con un consumo estimado de 719,000 quintales de arroz por mes en el país, la importación de 600,000 quintales corresponde a aproximadamente 3 semanas de consumo. Los panameños destacan entre los que más consumen arroz en la región, con un promedio de 156 libras per cápita.
Los números indican que hay arroz hasta el 2 de septiembre, aunque en algunos comercios ya se ha comenzado a restringir la venta del arroz de primera a solo 3 bolsas de cinco libras por cliente.
En el análisis también se observó que algunos consumidores compraron más del promedio de consumo, algo que ha podido influir en la menor existencia en la estantería de algunos comercios.
La cosecha debe comenzar a finales del mes de julio y principios del mes de agosto. Luego de la cosecha, el arroz se deja en reposo unos 20 días para comenzarlo a pilar en los molinos.
“Debido a que era muy estrecha la cantidad existente y la cosecha que se va a iniciar, para tener un poco más de tranquilidad en el abastecimiento se decidió traer esos 600 mil quintales”, justificó Araúz. Esto dará una fortaleza entre el arroz que se está cosechando y la terminación del arroz que hay en los molinos, dijo.
Tras la decisión, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, destacó el acuerdo alcanzado en la cadena, con lo cual se ayudará a garantizar la seguridad alimentaria de los panameños. Agregó que la aprobación de este contingente dará mayor abastecimiento al país en un entorno de inestabilidad mundial, debido a los problemas existentes por la falta de insumos y la guerra de Rusia y Ucrania.
Durante la reunión con la Cadena Agroalimentaria de Arroz, el director de Agricultura del MIDA, Reynaldo Solís, detalló que habían unas 19,639 hectáreas de arroz sembradas hasta el viernes 3 de junio, lo que indica que la siembra va a buen ritmo, pese a los problemas ocasionados por la pandemia de la covid-19 y el alza en los precios de los insumos.

