La licitación para plantas eléctricas existentes cerró este jueves con una participación que superó las expectativas según las autoridades: 71 ofertas fueron presentadas en un proceso para cubrir la demanda de potencia y energía en el sistema eléctrico del país.
El acto fue gestionado por la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) con el apoyo de la Secretaría Nacional de Energía. La convocatoria, destacó la empresa, busca asegurar suministro en el corto y largo plazo, con el objetivo de reducir la volatilidad en la tarifa y los riesgos para los consumidores.
Desde el sector energético se destacó que la alta concurrencia refleja el interés de generadores y la preparación previa de los participantes, en un proceso que había sido anunciado con suficiente anticipación.
“Eso da certidumbre, permite a los agentes prepararse y participar, y ese resultado se ve en la cantidad de ofertas recibidas. Es también en procesos como este donde se crean condiciones para estabilizar la tarifa y para que el consumidor final pueda ver beneficios en el mediano plazo”, manifestó el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez.
El pliego contempló tres bloques principales. El primero se enfocó en la contratación de potencia firme con opción de compra de energía, con requerimientos escalonados que van desde 150 megavatios entre 2026 y 2029, hasta 200 megavatios entre 2029 y 2038. Este segmento estuvo dirigido a plantas termoeléctricas que operan con diésel o búnker, bajo la condición de reconvertirse tecnológicamente en un plazo máximo de 36 meses.
El segundo bloque incluyó potencia firme para hidroeléctricas y plantas térmicas a gas natural, mientras que el tercero se centró en el suministro de energía proveniente de fuentes renovables como hidroeléctricas, eólicas y solares.
Uno de los puntos más relevantes del proceso fue la incorporación de compromisos de reconversión en plantas térmicas, una medida que apunta a mejorar la eficiencia operativa y reducir el impacto ambiental. Con esto, indicaron la autoridades, se busca también fortalecer la flexibilidad del sistema eléctrico nacional ante variaciones en la demanda y en la disponibilidad de generación.
Tras el cierre del acto, el proceso entra ahora en fase de evaluación, donde se definirán las propuestas ganadoras.


