Unos 786 mil 981 clientes de las empresas de distribución eléctrica de Panamá, que representan un 75.12% del total de los usuarios, no tendrán un aumento de la tarifa de energía en el segundo semestre de 2017, debido a los subsidios que desembolsa el Estado.
Para el segundo semestre de 2017 el aporte del Estado será de $30.21 millones, un aumento de $6.81 millones respecto a los primeros seis meses del año.
Roberto Meana, administrador general de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), explicó que los clientes que consumen hasta 300 kilovatios mantendrán su tarifa sin alteración, pagando una factura mensual promedio de $40.74.
El 25% restante, calculado en 260 mil 609 clientes, tendrá un alza de aproximadamente medio centavo por kilovatio.
Estás tarifas entrarán en vigencia desde mañana 1 de julio, hasta el próximo 31 de diciembre de 2017.
