Una gran autopista de la información, que permitirá transportar datos a alta velocidad comunicará áreas apartadas del país a través de un cable de fibra óptica que corre a lo largo de la línea de la estatal Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) .
Se trata de un cable de fibra óptica instalado en los 900 kilómetros de la línea que opera Etesa y que conecta a Colón, Chiriquí, Bocas del Toro y Panamá. Esto abre el servicio de banda ancha para internet en el interior del país, beneficio que equivale a tener una calle por donde pueden pasar simultáneamente muchos vehículos a alta velocidad. Por el minúsculo espacio de la fibra, similar a una hebra de cabello, pueden ir datos, videos, fotografías, texto, entre otros.
La fibra se utiliza en las telecomunicaciones porque permite enviar una gran cantidad de datos e información a gran distancia, con una velocidad superior a la de un cable convencional.
Para tener una idea, el cable de fibra instalado en la línea de Etesa tiene 12 pares y cada par se puede partir en 80 secciones. Por cada sección se pueden transportar 100 gigabytes por segundo, eso es suficiente velocidad para transportar todo tipo de datos e información, explicó un experto en informática.
“Ya tenemos la fibra instalada, que es lo más caro y la inversión que hay que hacer es en instalaciones y otros equipos que ayudan a mejorar la velocidad del servicio”, explicó Iván Barría, gerente de Etesa. Se trata de aproximadamente un millón de dólares que se invertirían en estos equipos, añadió.
La línea de Etesa es la que transporta la energía que se produce en las plantas generadoras ubicadas en diferentes puntos del país, pero la empresa invirtió en el cable de fibra óptica cuando se construyó la red para aprovechar la infraestructura.
Etesa utiliza actualmente un pequeño espacio de la fibra para el sistema de comunicaciones del Centro Nacional de Despacho, encargado de administrar y despachar la energía a la red nacional.
Como parte del proyecto, la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), que centraliza todos los servicios del Estado, invertirá $18 millones para montar en la fibra óptica de Etesa la red de Internet para todos, la red médica, la red del Estado y las infoplazas.
Se trata de llegar a las áreas no cubiertas, de difícil acceso y que no son de interés comercial, explicó Pablo Ruidíaz, director de Internet, Inclusión y Movilidad de la AIG.
La AIG trabaja con el Banco Interamericano de Desarrollo en el trámite del financiamiento para ampliar los servicios hacia los puntos apartados del interior. Los primeros desembolsos se esperan el próximo año, cuando se debe comenzar a ampliar la capacidad de los servicios de telecomunicaciones.
Incluye comunidades apartadas de Chiriquí, Veraguas y la comarca Ngäbe Buglé, donde se cubrirá con internet a las escuelas, centros de salud y servicios de protección civil, entre otros.
“Como las torres de Etesa no están a lo largo de la carretera, sino que algunos tramos corren por el área montañosa, se quiere aprovechar para darle internet a zonas apartadas”, añadió Barría.
La fibra también será alquilada a las empresas que prestan servicios de telecomunicaciones en el país, como Cable Onda, Telecarrier, Cable&Wireless, Digicel, Claro, entre otras.
Para Barría, lo más importante de este proyecto es que llevará banda ancha al interior del país a precios razonables y permitirá que haya más velocidad en los servicios que prestan las empresas.
“Como nosotros le vamos a dar buen precio a la AIG, la institución dará un servicio de internet para todos a mayor velocidad. Eso le va a poner presión a las empresas comerciales para que aumenten la velocidad a mejor precio para sus clientes”, dijo.
Actualmente las empresas que prestan servicios de internet en el país alquilan otras redes que debido a la antigüedad de su infraestructura no son eficientes en cuanto a velocidad.
Se calcula que los equipos que comprará Etesa para mejorar la fibra llegarán a Panamá en agosto próximo y se espera que la red esté operando a finales de este año.
Penetración
De cada 100 habitantes del país se calcula que 42.5 tenían acceso a internet en 2014, según la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos. Esta penetración ha ido en crecimiento cada año. Por ejemplo, en 2007 solo era de 26.3 personas por
cada 100 habitantes.
Según los datos estadísticos, en 2014 había 316 mil 696 clientes de internet, de los cuales 275 mil 526 eran residenciales y los restantes 41 mil 171, comerciales.
El número de usuarios en el país, tomando en consideración la cantidad de personas por hogar y el promedio de empleados por empresa, era de un millón 664 mil 556 personas. De este total, un millón 46 mil 998 corresponden a las residencias y 617 mil 558 personas al área comercial.

