SANTIAGO, Chile. (XINHUA). -Chile figura entre los países más inequitativos del mundo en cuanto a la distancia que separa a los ricos de los pobres, así lo indica un informe divulgado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El país sudamericano es el cuarto de los 34 países miembros de ese organismo con una mayor proporción de pobres, con un 18% de la población con ingresos inferiores al 50% de la media.
El informe señala que Chile se destaca por ser el que mayor brecha presenta entre los miembros del "Club de los países desarrollados", por los ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre, según el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad social.
Ese coeficiente es de 0,50 para Chile, seguido de cerca por México (0,47) y a más distancia por Turquía (0,41), Estados Unidos (0,38), Israel (0,38), Portugal (0,34), Reino Unido (0,34), España (0,34), Grecia (0,34) y Japón (0,34). La media en la OCDE es de 0,31.
Los países con menos desigualdades son Islandia (0,24), Eslovenia (0,25), Noruega (0,25) y Dinamarca (0,25). Según la presidenta Michelle Bachelet, "Chile tiene un solo adversario y se llama desigualdad", y su programa de gobierno busca reducirla con dos reformas: la tributaria, para que los que ganen más contribuyan más, y la educativa, con el fin de garantizar oportunidades iguales para los chilenos.
El tema de la desigualdad en el país ha sido motivo de numerosos estudios, como el más reciente de la Universidad de Chile, titulado "La 'parte del león': Nuevas estimaciones de la participación de los súper ricos en el ingreso de Chile".
Utilizando datos del Servicio de Impuestos Internos y ajustando por dispositivos que existen en el sistema tributario chileno que permiten esconder parte de estos elevados ingresos, los académicos llegan a resultados muy preocupantes.
Entre ellos, se menciona a los pilares que sostienen estructuralmente la desigualdad entre los chilenos:
1) Un sistema tributario con dispositivos creados y utilizados para esconder los ingresos y eludir el pago de impuestos (Fondo de Utilidades Tributables, exenciones al por mayor e integración de los impuestos que pagan las empresas con los impuestos que pagan los dueños de esas empresas).
2) La falta de la negociación colectiva y el derecho a huelga, haciendo que los trabajadores no tengan capacidad de disputar las ganancias de las empresas, y deben parar 20 días (saltándose las leyes) para obtener 30 minutos para almorzar o para frenar las persecuciones sindicales.
3) Una matriz productiva sin industrias, extractiva, dependiente del cobre, rentista, llena de oligopolios y que condena a las pequeñas empresas a ser unidades de segunda clase que deben soportar pagos a 120 o 150 días por parte de los grandes grupos económicos.