10:37 a.m. - WASHINGTON, Estados Unidos. (AP).- La crisis en Egipto y la incertidumbre sobre su desenlace están provocando ondas de choque en el mundo, con aumentos de los precios de combustibles y alimentos y el temor de que se extienda a sus vecinos, que controlan gran parte de la oferta mundial de petróleo.
¿Hasta dónde llegarán las protestas antigubernamentales? ¿Se interrumpirán los suministros de petróleo? ¿Disminuirá la influencia de Estados Unidos (EU) en tanto que aumentarán la de Irán y otros regímenes islámicos en la región? Por el momento, todas son interrogantes abiertas.
Con todo, no cabe duda de que la crisis ha generado nuevos riesgos para unas economías que no se han recuperado totalmente de la crisis mundial y cierne una nube sobre los mercados financieros.
Si se prolonga, la inestabilidad en el Medio Oriente podría poner en peligro la recuperación en Estados Unidos y Europa, donde continúa siendo frágil, además de restringir la creación de empleos y atizar la inflación.
Si se logra contener la agitación, principalmente en Egipto, entonces serán marginales las secuelas económicas que se habían "previsto mayores'', dijo Mark Zandi, economista jefe con la sección de análisis del servicio de evaluación de deuda Moody's.
"Es obvio que si la agitación se propaga de Egipto a otras regiones del Medio Oriente, la preocupación pasará por completo a otro nivel de mayor incertidumbre'', agregó. "Esta situación aparece en mi pantalla de radar'', apuntó.
La tensión persiste después de más de 10 días de movilizaciones callejeras debido a la continuación de los enfrentamientos entre manifestantes que reclaman la salida inmediata del presidente Hosni Mubarak y los que son leales al gobernante.