El economista que estuvo a cargo de elaborar un ranking de competitividad del Banco Mundial, que ha despertado polémica en Chile, negó que haya habido irregularidades en el proceso de evaluación de ese país, desestimando la denuncia del economista jefe del BM, Paul Romer.
"Todo el proceso se llevó a cabo en un contexto de transparencia y apertura", afirmó el economista boliviano Augusto López-Claro, en declaraciones difundidas este domingo por el diario chileno El Mercurio.
López-Claro, de quien en primera instancia se informó erróneamente que era chileno, se vio envuelto en esta polémica luego que el sábado Paul Romer dijo al diario The Wall Street Journal que la metodología para la elaboración del ranking fue modificada en diversas ocasiones causando que en los últimos cuatro años la competitividad de Chile registrara resultados negativos; algo que fue provocado por "motivaciones políticas".
Esto habría provocado la caída de Chile en el ranking durante el gobierno de Michelle Bachelet.
"De fake news (noticias falsas) a 'fake statistics' (estadísticas falsas)", manifestó el canciller chileno Heraldo Muñoz, quien además afirmó que la imagen de Chile ha sido daña irremediablemente.
El economista boliviano admitió después que en los últimos cuatro años los indicadores de este ranking estuvieron sujetos a cambios sustanciales en la metodología, y que se desarrollaron tras consultas realizadas dentro y fuera del Banco Mundial.
Pero en su defensa, López-Claro descartó un sesgo político en los resultados del ranking. Explicó que la caída de Chile se debió a la menor inversión registrada en los últimos años, y a que su legislación "tiene una serie de características que incorporan varias restricciones contra las mujeres".
