El Ejecutivo enviará a la Asamblea Nacional un proyecto de reforma a la Ley de Responsabilidad Social Fiscal para permitir un incremento de medio por ciento (0.5%) en el déficit fiscal de 2018, que representaría unos $300 millones.
"Vamos a estar pidiendo a la Asamblea una dispensa fiscal para dejar el déficit en 1% y poder inyectar esos $300 millones en proyectos nuevos, y de esta forma mantener el nivel de crecimiento y ejecución de obras", dijo el presidente Juan Carlos Varela.
La legislación permite que cuando los aportes del Canal al Estado son inferiores a 3.5% del producto interno bruto (PIB), el Gobierno puede elevar el endeudamiento.
Con la entrega de algunos proyectos de inversión pública -como la línea 2 del Metro, la ampliación del aeropuerto de Tocumen, la renovación urbana de Colón y la construcción del Instituto Técnico Superior del Este (ITSE), entre otros- se perderían unos 20 mil empleos, calculó Varela.
Según el gobernante, se trata de lograr dinero para reactivar nuevos proyectos de inversión pública que están por iniciar y donde se podrían generar nuevos empleos.
Varela hizo este anuncio el pasado sábado, luego que el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunciara que proyecta una reducción de 1% en el crecimiento económico de Panamá, producto del impacto de la huelga del sector construcción.
Se calcula que las pérdidas en la economía como efecto del mes de huelga en el sector de la construcción -del 18 de abril al 18 de mayo de 2018- fueron de $250 millones.

