El primer ministro de Francia, Manuel Valls, se mostró esperanzado con respecto a un inminente acuerdo de rescate a Grecia luego de que Atenas enviase propuestas de reforma "sólidas, serias y completas" a sus acreedores.
Las optimistas declaraciones de Valls se hicieron eco de comentarios previos realizados por el presidente francés, François Hollande. Valls advirtió sobre los riesgos económicos y políticos de la salida de Grecia del euro.
"Debemos hacer todo lo posible para que Grecia siga en la eurozona", dijo Valls a periodistas en comentarios emitidos por la televisora estatal francesa.
"Nadie puede pretender conocer las consecuencias económicas, políticas, de orden público (...) de la salida de Grecia". Valls reconoció que Francia y Alemania tenían opiniones diferentes con respecto al problema griego, pero que esas discrepancias no afectan la relación entre ambos países.
El líder de un partido de la oposición en Grecia predijo que una "gran mayoría" de legisladores aprobara las propuestas realizadas por el Gobierno a sus acreedores internacionalees en una votación crucial más tarde el viernes.
El líder del Potami, Stavros Theodorakis, sostiene que no hay más espacio para el debate y que el pueblo griego quiere un acuerdo que termine con "la ansiedad y la presión" que siente.
Una conversación con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el viernes le dejó la sensación de que los acreedores internacionales creerían que las propuestas del ejecutivo "se mueven en la dirección correcta", agregó.
Theodorakis dijo que todavía quedan algunos "detalles" por limar entre Atenas y sus prestamistas. Grecia cumplió los plazos impuestos por sus acreedores presentando el jueves un amplio paquete de medidas con el que espera convencerlos y lograr un nuevo préstamo de varios miles de millones que aseguraría su permanencia en la moneda única.
El canciller de Austria, Werner Faymann, afirmó que ve posibilidades de alcanzar un acuerdo con Grecia luego de que el país remitiera sus propuestas de reforma a sus acreedores.
Faymann dijo en un comunicado que las "fuerzas constructivas deber ser más fuertes ahora que aquellas que no quieren una solución bajo ninguna circunstancia".
No aclaró a qué se refería exactamente. Faymann afirmó que no hay que olvidar que la crisis en Grecia afecta a los más pobres — "por lo que es nuestra obligación utilizar esta última oportunidad de forma constructiva".
