El gobierno boliviano suspendió este jueves las operaciones comerciales del Transporte Aéreo Militar (TAM), que operaba en el traslado de pasajeros desde 1945, por incumplir procedimientos de vigilancia regidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
"Esta suspensión deberá estar vigente hasta que se concluya con el proceso de certificación ante la Autoridad de Aeronáutica Civil y otros requisitos legales correspondientes", informó el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda.
La medida coincide con la investigación de supuestas actitudes laxas de las autoridades aeronáuticas bolivianas en la entrega de licencias de operación y comerciales a la aerolínea Lamia, una de cuyas aeronaves cayó en Medellín dejando 71 muertos, entre ellos varios jugadores del equipo brasileño Chapecoense.
Sin embargo, poco después el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, declaró que "el TAM sigue volando y seguirá volando mientras no exista una decisión del presidente (Evo Morales) o del ministro de Defensa".
"El TAM no es Lamia. El TAM no piensa en lucrar. Primero está la seguridad de los pasajeros", reaccionó Ferreira. "La prueba está en que el presidente vuela en un avión piloteado por militares, cuyo mantenimiento es hecho por técnicos militares", dijo el ministro al diario El Deber.
Según el comunicado, el Ministerio de Obras Públicas ordenó la suspensión de las operaciones comerciales porque el TAM efectuaba el transporte de pasajeros "sin cumplir los procedimientos para la vigilancia de la seguridad operacional establecidos por OACI".
Además, instruyó a la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana), "suspender a partir de la fecha, cualquier autorización de plan de vuelo a aeronaves de TAM para vuelos comerciales con pasajeros civiles".
Además solicitó a esa entidad "restringir el parqueo de sus aeronaves (del TAM) en las plataformas de estacionamiento correspondiente a las terminales de pasajeros" y " suspender el uso de los mostradores comerciales en las terminales de aeropuertos".
El TAM posee una decena de aviones que opera con precios bajos en una veintena de destinos, muchos de ellos en lugares adonde no llegan las aerolíneas convencionales.
