MADRID, España. (EFE). -La incorporación de las mujeres al mundo laboral contribuye al aumento de la riqueza de un país y una mayor presencia suya en puestos directivos y consejos de administración de las empresas puede paliar las perspectivas de crecimiento más modestas para Latinoamérica.
La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y la vicepresidenta del Banco Interamericano (BID), Julie Katzman, comparten esta opinión que expresaron en la asamblea anual del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), que se celebra desde el miércoles y hasta este viernes en Madrid.
Ambas se refirieron a "numerosos estudios" que avalan con datos que la incorporación de las mujeres al mundo laboral conlleva un aumento de la productividad en las empresas y de la riqueza nacional. Más de 300 empresarios participan en la asamblea anual del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), que se celebra desde ayer y hasta mañana en Madrid.
"Si te fijas en Estados Unidos, hay una relación directa entre la incorporación masiva de las mujeres al mundo laboral en los años noventa y el aumento del Producto Interior Bruto. Ahora estas contribuyen ya a un cuarto del PIB", destacó Katzman. La vicepresidenta del BID aseguró que en el mundo postcrisis financiera, si las empresas quieren más productividad "necesitan más inclusión y diversidad", lo que significa más mujeres en puestos directivos, ya que estas "tienen cualidades de gestión complementarias a las de los hombres", según dijo.
No obstante, reconoció que todavía hay numerosas barreras que impiden que las mujeres lleguen a altos puestos directivos y señaló que estas hoy por hoy tan solo representan el 5% del total de puestos en consejos de administración en todo el mundo.
Sobre esta cuestión, la secretaria iberoamericana precisó que Latinoamérica ha avanzado mucho en equidad de género a través de la educación y la igualdad de oportunidades, pero admitió que esa igualdad no se refleja en la práctica cuando se habla de mujeres en altos cargos políticos o empresariales.
"Esa subrepresentación no existiría si no hubiera un sesgo invisible en la sociedad que impide que la equidad se manifieste en los datos", precisó Grynspan, que fue secretaria general adjunta de Naciones Unidas, además de ministra y vicepresidenta en Costa Rica.
Destacó la necesidad de romper esas "barreras invisibles", no solo para que las mujeres puedan acceder a esos puestos, también para que "tengan la libertad de elegir la vida que quieren llevar", sin tener que escoger entre tener familia o desarrollarse profesionalmente.
