Trabajadores de administraciones públicas, servicios transportes, escuelas u hospitales se pusieron este miércoles en huelga en Bélgica, convocados por los principales sindicatos del país, para pedir mejores salarios.
También se vieron afectados el servicio de correos, la recogida de basura y los centros comerciales.
"La huelga está siendo seguida en todas partes y en todos los sectores", dijo la secretaria general del sindicato CSC (cristiano), Marie-Hélène Ska, a la radio Bel-RTL.
"Los trabajadores dicen que necesitan respeto, que aspiran a vivir dignamente y no simplemente a sobrevivir", añadió.
"Sindicatos y patronato tienen que volver a la mesa de negociaciones. La huelga no resuelve nada", dijo el primer ministro belga Charles Michel en un comunicado, y dio las gracias "a todos los que trabajan hoy".
En Bruselas, el transporte público se vio muy afectado el miércoles por la mañana.
Por su parte la compañía de ferrocarriles anunció la supresión o modificación de varios trenes aunque se mantenía un servicio mínimo y los trayectos internacionales deberían verse poco afectados.
Según la agencia Belga, hay varios piquetes de huelga en todo el país, como en el puerto de Gante (norte), Eupen (este) o en las zonas industriales de Limburgo (este) y también en varias plantas químicas de Amberes (norte), el pulmón económico del país.
