Los ingresos corrientes del Gobierno sumaron $1,816.4 millones en los cuatro primeros meses del año, lo que representa un déficit de $211.3 millones (10.4%) frente a la cifras presupuestadas y de $193.4 millones (9.6%) al compararse con el mismo período del año anterior.
La diferencia entre lo ingresado y lo presupuestado se explica por el mal comportamiento de los ingresos tributarios, la principal fuente de recursos del Gobierno. “La carga tributaria para el primer cuatrimestre muestra un bajo desempeño frente al presupuesto, lo que ocasionó básicamente el déficit en los ingresos corrientes en su totalidad”.
Los ingresos tributarios sumaron $1,459 millones, $213 millones o 12.8% menos de lo presupuestado y $70 millones o 4.6% por debajo de lo registrado en los cuatro primeros meses del año anterior.
El peor comportamiento se registró en el impuesto de la renta a empresas, que fue un 38.8% inferior a lo presupuestado y un 24.5% inferior al ingreso del año anterior. En cambio, el impuesto sobre la renta a personas naturales aumentó 12.2% en relación al presupuesto y 18.6% sobre el ejercicio anterior.
En los últimos meses los máximos representantes de la Dirección General de Ingresos (DGI) y del Ministerio de Economía y Finanzas han reconocido que la recaudación está por debajo de lo esperado y han achacado esta situación a la mala administración heredada del pasado gobierno.
En su reporte, la DGI recuerda que “los ingresos tributarios para el primer cuatrimestre 2015, también se ven afectados por la aplicación plena de las leyes 12 del 2012, la Ley 38 y 124 del 2013”, que hacen que los impuestos de primas de seguros de ciertas pólizas “no se depositen en el Tesoro Nacional, sino que se ingresen directamente en una cuenta del Cuerpo de Bomberos de Panamá”.
