La recaudación de ingresos estatales está revirtiendo la marcada tendencia negativa de la primera mitad del año, pero los registros todavía son insuficientes para cubrir el monto presupuestado y no reflejan el crecimiento de la economía.
Entre enero y julio, los ingresos corrientes del Estado sumaron $3,443.7 millones, lo que representa un déficit con relación al presupuesto de 5.2% o $188.9 millones.
Las entradas del Gobierno se quedaron $44.1 millones (1.3%) por debajo de lo recaudado en el mismo período del año anterior ($3,487 millones). Aunque los ingresos fueron inferiores, la diferencia en relación con el año anterior es menor a la registrada en los meses anteriores, algo que podría ser síntoma de un cambio de ciclo.
De hecho, solo en el mes de julio los ingresos corrientes sumaron $463 millones, superando en 6.9% el monto que se había presupuestado ($433.2 millones) y en 6.4% lo recaudado en julio de 2014 ($434.4 millones).
A este desempeño positivo contribuyeron principalmente los impuestos directos, que con $157.6 millones mejoraron en $28.2 millones el registro del año anterior.
Otro elemento a favor del cambio de tendencia es la recaudación acumulada de los ingresos tributarios, que al cierre de julio estuvo levemente por encima del año anterior, algo que solamente se había producido en enero, apenas iniciado el ejercicio.
Los ingresos tributarios entre enero y julio ascendieron a $2,703 millones, $6 millones o 0.2% más que en el mismo período del ejercicio anterior. A pesar de la mejoría, los ingresos no van de la mano del desempeño económico. Las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas han señalado en diversas ocasiones que la recaudación debería tener un comportamiento similar a la economía. En este caso, el crecimiento de 0.2% en la recaudación de tributos queda lejos del 5.9% que creció el producto interno bruto en Panamá en la primera mitad del año.
Por su parte, los ingresos no tributarios totalizaron $645.4 millones en los siete primeros meses del año. La cifra es un 13.7% inferior a la del año anterior, variación que como ha explicado el titular de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, se debe a una entrada de ingresos no recurrente que se concretó el año pasado por la venta de ancho de banda a empresas de telecomunicaciones. Esa merma se compensó parcialmente con los dividendos del Fondo de Ahorro de Panamá, que fueron superiores a lo presupuestado.
La participación de utilidades y aportes de las empresas públicas ascendieron a $227.3 millones, un 16% más que el ejercicio anterior. En este sentido, los aportes más significativos proceden de los dividendos de las empresas eléctricas ($56.6 millones), la Lotería Nacional de Beneficencia ($51 millones) y la Autoridad Marítima de Panamá ($48.4 millones).
