El superintendente de Bancos de Panamá, Alberto Diamond, dijo que la entidad que dirige está inspeccionando a bancos que aparecen mencionados en las investigaciones de los casos de corrupción de funcionarios de la pasada administración y a otros del sistema bancario nacional.
Desde el 18 de noviembre de 2014, la entidad inició "un programa especial de inspecciones a los bancos, con el fin de verificar el cumplimiento del régimen establecido para prevenir que sus servicios sean utilizados en forma indebida para el delito de blanqueo de capitales".
Esta medida adicional surgió después de que se hiciera de conocimiento público que funcionarios de la pasada administración investigados por presuntos casos de corrupción tenían cuentas con sumas millonarias en bancos locales. "Tenemos que constatar qué sucedió en cada uno de los bancos que han sido nombrados o no nombrados", dijo el superintendente.
El caso más sonado es el de Rafael Guardia Jaén, exdirector del Programa de Ayuda Nacional (PAN), a quien se le han cautelado cuentas por $13 millones en bancos del sistema local.
Diamond reconoció que "la corrupción vulnera hoy nuestro sistema financiero" y recordó que en el Índice de Competitividad Global que elabora el Foro Económico Mundial uno de los puntos débiles de Panamá es la pobre lucha contra la corrupción y el crimen.
En junio, el Grupo de Acción Financiera (Gafi) incluyó a Panamá en una lista gris por las debilidades detectadas en su estructura legal para prevenir el lavado de capitales y el financiamiento del terrorismo. Desde entonces, el país se ha embarcado en la ejecución de un plan de acción pactado con el Gafi para salir de esta lista.
Aunque reconoció que existen brechas y que es difícil perseguir la delincuencia, el superintendente defendió que el sistema funciona y puso como ejemplo que hay investigaciones en marcha y que se está revelando información que a simple vista no se conocía.
