El fabricante japonés de automóviles Mitsubishi Motors admitió el miércoles haber “manipulado pruebas de emisiones para presentar mejores rendimientos energéticos”, un fraude que implica al menos a 625 mil vehículos, vendidos en Japón aunque la investigación se ampliará al extranjero. Están implicados cuatro modelos de mini-vehículos con cilindradas inferiores a 660 cm3, una categoría muy popular en Japón, de los cuales 468 mil unidades son fabricadas por su compatriota Nissan (Dayz y Dayz Roox).
El anuncio se produce en momentos en que la industria automotriz está sometida a controles más estrictos, después de que el gigante alemán Volkswagen admitiera haber trucado motores de millones de sus vehículos. “Pedimos disculpas a todos nuestros clientes y a las demás partes afectadas” declaró el presidente del grupo, Tetsuro Aikawa, durante una conferencia de prensa en el ministerio de Transportes. Según la prensa, el constructor manipuló cifras sobre los neumáticos, logrando así resultados de consumo de carburante superiores en 5 a 10% que en la realidad. “Nuestro cliente Nissan ha descubierto diferencias entre las cifras proporcionadas y las constatadas, y nos ha pedido que las revisemos”, explicó el constructor en un comunicado. “Hemos decidido parar la producción y las ventas de los modelos implicados”, añadió, y precisó que Nissan hizo lo propio. El anuncio de Mitsubishi, poco antes del cierre de la bolsa, hizo que la acción del grupo cayera más de un 15%, su mayor retroceso en porcentaje desde 2004, cuando el grupo estaba en grave crisis.
