MANAGUA, Nicaragua. (DPA).- La empresa brasileña Eletrobras y Queiroz Galvao se comprometió a iniciar la construcción de una hidroeléctrica en el surcaribe de Nicaragua en los próximos cuatro meses, tras alcanzar un acuerdo con el gobierno nicaragüense la noche del viernes, según un anuncio oficial.
El acuerdo, calificado como “histórico” por el ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, Iván Acosta, se concretó después de que el gobierno de Nicaragua dio un plazo perentorio de cinco días a la compañía sudamericana para fijar definitivamente el inicio de la obra a un costo de mil 100 millones de dólares y cuatro años de construcción.
Según el acuerdo, la central hidroeléctrica Tumarín generará 253 megavatios de energía a fines de 2018, lo que representa un 30% de la generación actual del país.
El inicio del proyecto sufrió un retraso de dos años, causado por la falta de un acuerdo sobre el costo de las tarifas de energía que se aplicará una vez que entre en operación, según reconoció la víspera el asesor presidencial, Bayardo Arce Castaño.
El ministro Acosta, uno de los firmantes del acuerdo junto al Ministro de Energía y Minas de Nicaragua, Emilio Rappaccioli, declaró que tras la firma del acuerdo la construcción de la obra “traerá desarrollo, generación de empleos y más competitividad al país”.
El ministro Rappaccioli destacó que el acuerdo firmado fue autorizado debidamente por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y existe plena confianza en que la contraparte recibirá la misma autorización de parte de la presidenta Dilma Rousseff.
Por su parte, Marcelo Conde, en nombre de la empresa Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), subsidiaria de Eletrobras y Queiroz Galvao de Brasil, firmante por la parte brasileña, aseguró que la construcción de la obra comenzará en 3 ó 4 meses y estará lista a finales de 2018 para entrar en operaciones en 2019.
“Estamos listos para iniciar este año, más cuatro años de obras. Nos retrasamos un poco, pero seguimos trabajando y se hará en cuatro años definitivamente”, indicó Conde.
La hidroeléctrica Tumarín es un proyecto de mil 100 millones de dólares que prevé generar 253 megavatios de energía, equivalente a la mitad del consumo energético actual de este país.
La concesión le fue otorgada en 2009 a Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), subsidiaria de la estatal Electrobras y del consorcio Queiroz-Galvao, para construir una represa en la comunidad surcaribeña de Apawás.
La CHN aseguró que el proyecto ahorrará a Nicaragua 80 millones de dólares en importación de petróleo y 633 millones de dólares en las cuentas de los consumidores, a la vez que aportará el 30 por ciento de la generación hidroeléctrica del país.