REDACCIÓN INTERNACIONAL, (AFP). -La estatal brasileña Petrobras, golpeada por un escándalo de corrupción, anunció este lunes la creación de un organismo de control interno que por ahora no consiguió calmar al mercado, donde sus acciones seguían derrumbándose.
Sacudida por denuncias sobre sobornos y contratos sobrefacturados con grandes firmas, la mayor empresa brasileña intentó dar una señal de confianza después que el viernes aplazó la entrega de su balance financiero y la policía detenía a otro de sus exdirectores por este caso.
En una rueda de prensa en Río de Janeiro, la presidenta de la compañía, Graça Foster, anunció que se creará una "dirección de cumplimiento" que vigile el "respeto de las leyes y reglamentos internos y externos".
Petrobras "está trabajando intensamente para reforzar procesos internos", enfatizó Foster en un encuentro con periodistas posterior a una teleconferencia con analistas e inversionistas para dar a conocer la medida y resultados operativos del tercer trimestre. "Conversamos (sobre la medida) con el Consejo (de Administración).
Este recomendó que profundicemos la propuesta. Estamos haciendo esa profundización, es un punto urgente", insistió. "Creo que esta investigación va a cambiar Brasil para siempre", dijo el domingo la presidenta Dilma Rousseff desde Australia, donde participa en la cumbre G20." ¿En qué sentido? En el sentido que vamos a acabar con la impunidad. (...) Es un caso simbólico en Brasil.
Es la primera vez que tenemos una investigación concreta sobre corrupción en Brasil, tanto en el sector privado como en el público", sostuvo. En medio de los anuncios, las acciones de la estatal caían este lunes en la Bolsa de Sao Paulo.
A poco más de una hora del cierre, los papeles se hundían más de 4% después de un leve retroceso en la apertura.La llamada Operación Lava Jato (Lavado Express) fue lanzada en marzo pasado por la policía federal. Decenas de personas han sido detenidas.
El último capítulo ocurrió el viernes pasado cuando fue detenido un segundo exdirectivo de Petrobras, Renato Duque, exdirector de Servicios de la estatal, junto a un grupo de más de 20 personas, entre ellos varios ejecutivos de firmas locales de construcción que tenían contratos con Petrobras como OAS, Camargo Correa, Queiroz Galvao y Engevix.
Los acusados deben responder a cargos de asociación para delinquir, corrupción, fraude a la ley de licitaciones y lavado de dinero, dijo en una nota la policía, que estima que la red de corrupción movió más de 10 mil millones de reales (3 mil 856 millones de dólares) durante varios años.
Por este caso ya está detenido el exdirector de Abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa quien, amparado en un sistema de delación que le permite reducir su pena, denunció un enorme esquema de pago de sobornos a legisladores, gobernadores y a miembros tanto del oficialista Partido de los Trabajadores como de agrupaciones aliadas.
"Si uno abre la boca, todo el mundo la abre", declaró al diario Folha de Sao Paulo el procurador general de la República, Rodrigo Janot.
El empresario Alberto Youssef, también preso desde marzo y acusado de liderar la red de lavado de activos, se beneficia asimismo de un acuerdo con la justicia para reducir su pena.
Youssef llegó a revelar, según la revista Veja, que la presidenta reelecta Dilma Rousseff y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) sabían de este esquema de corrupción. Rousseff negó las acusaciones y anunció que recurriría a la justicia.
