La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) anunció la extensión por 90 días del proceso de reorganización del Banco Universal, del que tomó el control administrativo en junio de este año luego de detectar fallas en el manejo del negocio, el debido cumplimiento de la regulación bancaria y los controles de auditoría interna. Además, el banco ignoró una orden de la Fiscalía Tercera Anticorrupción sobre el secuestro de una serie de cuentas bancarias. El banco es propiedad de la familia del empresario Felipe Pipo Virzi, quien cumple una medida preventiva de arresto domiciliario por su vinculación en el escándalo de corrupción del proyecto de riego de Tonosí.
El pasado 30 de junio, la SBP ordenó el inicio de un proceso de reorganización que debía completarse en un plazo de 120 días que venció hoy 29 de octubre. El regulador bancario invitó a los bancos de licencia general que operan en la plaza para que enviaran sus muestras de interés por hacerse con el banco. En la primera fase se recibieron 11 propuestas no vinculantes. En la segunda, en la que había que presentar propuestas vinculantes, quedaron 2 ofertas con una vigencia de 90 días, una de Canal Bank y una de Lafise.
La SBP dijo en un comunicado emitido en la tarde de hoy que "a la fecha se está en el proceso de solicitar la documentación que amplíe, precise y sustente las propuestas recibidas, para satisfacer el cumplimiento de todos los requerimientos que contempla la Ley Bancaria, que aseguren el mejor interés de los depositantes, incluyendo la debida diligencia ampliada del proceso de selección", motivo por el cual se extiende el plazo a 90 días, periodo que podrá ser anticipado o prorrogado.

