La primera ministra británica Theresa May expresó este miércoles su oposición a un nuevo referéndum de independencia en Escocia, coincidiendo con un sondeo que apunta a un aumento del apoyo a la secesión en pleno brexit.
"No creemos que deba haber un segundo referéndum" tras el de 2014, dijo May a la prensa al término de la sesión de control semanal de la primera ministra en el Parlamento.
"Hubo un referéndun, fue claro, concluyente, legal, y ambas partes acordaron respetar los resultados", recordó la primera ministra.
Según el diario escocés The Courier, que citó fuentes bajo anonimato, Londres asume que la jefa del gobierno regional escocés, Nicola Sturgeon, convocará un segundo plebiscito para agosto y está preparando una respuesta.
Los líderes de los principales partidos británicos prometieron a los escoceses que serían considerados "socios en términos de igualdad" si se quedaban en el Reino Unido en el referéndum de independencia de 2014, como así ocurrió.
Sin embargo, en el plebiscito sobre la UE, Escocia votó a favor de seguir en Europa, al contrario de Gales e Inglaterra, que inclinaron la balanza, y ahora los independentistas esgrimen el deseo de seguir en Europa para reclamar otro referéndum.
