El conglomerado japonés Toshiba, que intenta recuperarse de un escándalo contable, anunció este lunes, 21 de diciembre, pérdidas anuales récord de 4 mil 500 millones de dólares y la supresión de miles de puestos de trabajo, en tanto que sus valores se hundían en la Bolsa de Tokio.
Los inversores se desprendían de sus acciones Toshiba desde primeras horas de la mañana, a causa de un informe publicado el fin de semana que adelantaba las pérdidas.
El título terminó la sesión con una caída de 9.80%, pese a que la compañía esperó el cierre antes de confirmar oficialmente esos datos.
La reestructuración anunciada prevé pérdidas anuales de 550 mil millones de yenes (unos 4 mil 500 millones de dólares) en el ejercicio fiscal abril 2015-marzo 2016.
Toshiba ya había tenido un año negro en 2008-2009 con la crisis financiera internacional, pero la pérdida entonces no superaba los 343 mil millones de yenes.
La empresa, que tiene una plantilla mundial de 200 mil efectivos, ya había anunciado previamente un recorte de 2 mil 800 puestos de su división de chips de memoria.
Además dejará de fabricar televisiones en el extranjero. Toshiba, mundialmente famosa por sus televisiones y productos electrónicos como ordenadores personales y reproductores de DVD, opera en muchos otros ramos, como las tecnologías de transmisión de electricidad y los equipos médicos.
Las medidas se inscriben en un plan de reestructuración elaborado después de que se revelaran irregularidades en el cálculo de resultados de ejercicios anteriores, un escándalo que llevó a la dimisión del presidente del grupo Hisao Tanaka y de ocho miembros del consejo de administración de esta firma de 140 años de antigüedad.
La compañía admitió que desde la crisis de 2008 había inflado sus beneficios en unos mil 200 millones de dólares.
El presidente ejecutivo de la firma, Masashi Muromachi, prometió que Toshiba haría cuanto pudiera para "recuperar la confianza de sus accionistas".
En lo que va del año, las acciones de Toshiba se depreciaron en casi un 50%."Siento una profunda responsabilidad" por lo ocurrido, dijo Muromachi a periodistas.
La autoridad de vigilancia bursátil de Japón anunció hace dos semanas sanciones por 60 mil millones de dólares contra Toshiba.
El conglomerado enfrenta además centenares de demandas judiciales de accionistas engañados. Y presentó por su lado denuncias contra muchos de sus exejecutivos por sus presuntas implicaciones en el escándalo.
