MONTEVIDEO, Uruguay. (REUTERS). -Uruguay eximirá de impuestosa la producción de marihuana para asegurarse que la droga seacomercializada a un precio competitivo que deje al mercadoilegal fuera de juego, dijeron asesores del Gobierno.
El pequeño país sudamericano se convirtió en diciembre pasado en el primero en el mundo en aprobar una ley que permite el cultivo y venta de cannabis, en un intento por combatir al narcotráfico.
El consumo de marihuana ya era legal.Mientras que penaliza el consumo de tabaco con altosimpuestos y mantiene elevados gravámenes sobre el alcohol, el Gobierno decidió que el cannabis estará exento hasta de tributosbásicos, como el impuesto al valor agregado.
Su lucha contra el tabaquismo -que incluye la prohibición defumar en espacios cerrados, el progresivo incremento de losimpuestos, campañas de prevención y la prohibición de publicitarcigarrillos- le valió a Uruguay una demanda de la tabacalera Philip Morris, que adujo ver sus negocios afectados.
"Acá (las autoridades) parten de que el objetivo principal no es recaudar (...), todo tiene que ser funcional a que no se consuma del mercado negro, y lo primero que hay que hacer esbajarle el precio", explicó el contador Félix Abadi, del estudio Rueda Abadi Pereira, contratado por el Gobierno para estructurarel mecanismo tributario de la marihuana.
En el estado de Colorado (Estados Unidos), donde fue legalizada con fines medicinales y recreativos, la marihuana paga altos impuestos que a fin de año podrían significarle alfisco local 40 millones de dólares adicionales de recaudación, según datos privados.
La nueva legislación autoriza a los uruguayos al autocultivo de seis plantas de marihuana por hogar, a fundar clubes decannabis para realizar cosechas grupales, y adquirir hasta 10 gramos semanales de la droga en las farmacias.
El Gobierno estimó que el gramo de marihuana de buenacalidad se comercializará a alrededor de un dólar, un valorsimilar al que se ofrece el cannabis de baja calidad en elmercado local.
El presidente José Mujica, un ex guerrillero de 78 años, promueve la ley como un experimento alternativo a las políticas prohibicionistas, pese a las críticas recibidas desde Naciones Unidas y los partidos de la oposición.
Las farmacias serán abastecidas por productores mayoristasque cultivarán la marihuana en un predio controlado por las fuerzas de seguridad. Se espera que el Gobierno especifique lascondiciones de la actividad en el llamado a licitación que haráen las próximas semanas. Las licencias oficiales para cultivar cannabis tendráncosto.
