Temores de que los problemas de Grecia pudieran propagarse al sistema financiero global sacudieron los mercados el lunes, empujando las acciones negociadas en Nueva York a su peor cierre en el año.
Los inversionistas huyeron de las acciones en Europa y Estados Unidos y se refugiaron en la seguridad de los bonos gubernamentales. De muchas maneras, pareció similar a episodios previos en la crisis de deuda de Europa que se ha prolongado durante mucho tiempo, con excepción de que en esta ocasión, dijeron inversionistas, ellos no estaban tan preocupados.
Una serie de acontecimientos durante el fin de semana dejaron a Grecia peligrosamente al borde de caer en incumplimiento de pago de sus deudas.
El primer ministro griego Alexis Tsipras dijo que el gobierno realizaría un referéndum con respecto a las propuestas presupuestales realizadas por los acreedores del país.
Funcionarios europeos rechazaron extender el programa de rescate de la nación, el cual expira el martes, el mismo día en que se supone debe realizar un pago de deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Jeff Carbone, un asociado en Cornerstone Financial Partners, dijo que la preocupación real no es tanto Grecia, un país con una economía aproximadamente del tamaño de la de Missouri.
“Es el riego de contagio. Si Grecia cae, ¿quién sigue? No se trata de Grecia, se trata de lo que ocurra a continuación”, dijo.
El índice Standard & Poor’s 500 perdió el lunes 43.85 puntos, o 2.1%, a 2 mil 57.64. El promedio industrial Dow Jones retrocedió 350.33 unidades, o 2%, a 17 mil 596.35, mientras que el indicador compuesto Nasdaq cayó 122.04 puntos, o 2.4%, a 4 mil 958.47.
La caída borró toda la ganancia obtenida en el año por el Dow y el S&P 500.
El precio de los bonos estadounidenses aumentó. El rendimiento del instrumento del Tesoro a 10 años, de referencia, bajó de 2.47% a 2.33%, lo que representa un movimiento grande.
