Desde principios de 2022 y como consecuencia del incremento en las tasas de referencia de la FED, los inversionistas han exigido un mayor retorno en los instrumentos del Tesoro Norteamericano, especialmente en los plazos más cortos.
De hecho, hace un año el rendimiento de las letras del tesoro a 6 meses era de 1.55%, mientras que hoy se ubica en 5.42%.
Este ajuste generó la caída en los precios de los otros instrumentos de renta fija, disminuyendo su liquidez, ya que muchos inversionistas adquirieron instrumentos de corto plazo del tesoro norteamericano, por el retorno que ofrecen, su alto nivel de liquidez y el menor riesgo crediticio del mundo.
Sin embargo, previendo que el 5 de junio el Tesoro podría topar el límite de deuda que puede contraer, actualmente establecido por el Congreso en 34.5 trillones de dólares, en los inversionistas se activaron alarmas por la posibilidad de impago de la deuda norteamericana, si no se llega a un acuerdo político.
En el pasado, alcanzar estos acuerdos ha sido recurrente, pues en los últimos 40 años el techo de endeudamiento se ha elevado 45 veces y a este momento se sabe de un acuerdo preliminar.
Aunque esto no exime de las repercusiones negativas en el mercado, tal como sucedió en 2011, cuando la demora por cerrar el acuerdo le costó la primera rebaja de calificación de riesgo de la deuda norteamericana, generando una caída en el S&P de casi 18% y salida de millones de dólares del mercado.
Cabe señalar que la semana pasada, Fitch modificó la perspectiva sobre la deuda norteamericana de estable a negativa, generando volatilidad en el mercado y caída en los precios de los instrumentos del Tesoro Norteamericano.
Por lo que nos preguntamos ¿Qué podríamos esperar del mercado en los próximos días?
Hasta el momento, este acuerdo preliminar hace improbable el incumplimiento de la deuda norteamericana, aunque puede prevalecer la volatilidad antes que se establezca formalmente un nuevo techo de deuda.
Esta volatilidad generaría nuevas disminuciones en los precios de los instrumentos de mercados emergentes, encareciendo aún más el costo de fondos en nuestra región, que ya tiene complicado dicho costo por los ajustes en política monetaria y la reducción de los flujos de capitales.
Igualmente, la incertidumbre podría reducir los volúmenes de compra de instrumentos del Tesoro Norteamericano por parte de inversionistas extranjeros, disminuyendo el valor del dólar frente a otras monedas, encareciendo las importaciones y favoreciendo las exportaciones norteamericanas.
En cuanto al principio de acuerdo, tras la negociación política entre Joe Biden y el líder republicano Kevin McCarthy, se conoce que contemplaría una extensión del techo por 2 años, control de gastos no relacionado con defensa, manteniéndolos por dos años en los niveles similares al 2023.
Cabe señalar que antes de que este principio de acuerdo fuese divulgado, varios senadores republicanos expresaron su posición de que no aumentarían el techo, si no hay un verdadero control presupuestal y un recorte de gasto significativo, lo cual causa endeudamiento.
