Por quinto año consecutivo América Latina y El Caribe registran un alza en la cantidad de personas que padecen hambre y la pandemia a raíz de la Covid-19 agudizó la situación.
El año pasado 47.7 millones de habitantes de la región no tuvieron alimentos, lo que evidencia que la región no logrará alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de la Agenda 2030, hambre cero, al año 2030, advierte el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2020 (SOFI, por su sigla en inglés), presentado en la mañana de este lunes 13 de julio de forma virtual desde Roma.
El hambre, considerada como una estimación del número de personas que no consumen las calorías suficientes para llevar una vida activa y saludable, afectará a casi 67 millones de personas en 2030, es decir, cerca de 20 millones más que en 2019, señala el documento elaborado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Sin embargo, se estima que “el hambre será aún más acuciante” cuando se contabilicen los efectos de la pandemia a causa de la Covid-19.
Qu Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), manifestó que la pandemia plantea una amenaza para la seguridad alimentaria porque los medios de vidas se están deteriorando.
“Más de 3 mil millones de personas en el mundo no pueden permitirse una dieta saludable lo que resulta decepcionante porque el mundo produce suficientes alimentos para suplir a toda su población. Una dieta saludable puede costar 5 veces más que las dietas que solo satisfacen las necesidades energéticas a través de un alimento básico basado en el almidón”, detalló Qu Dongyu.
Igualmente alertó que “no vamos por buen camino para erradicar el hambre y la inseguridad alimentaria y mal nutrición para 2030”.
Julio Berdegué, Representante Regional de la FAO, manifestó que las cifras de hambre en 2019 son escalofriantes, como también lo es el pronóstico para el año 2030.
No obstante, también considera la realidad será peor debido al impacto de la Covid-19.
“Necesitamos una respuesta extraordinaria de los gobiernos, del sector privado, la sociedad civil y las organizaciones multilaterales”, dijo Berdegué.
“Estamos peor ahora que cuando la región se comprometió con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015. Desde entonces, 9 millones de personas más viven con hambre”, indicó.
En términos porcentuales, el hambre afecta actualmente al 7.4 % de la población, y se espera que aumente al 9.5% al 2030.
El informe elaborado también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (WFP), y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia(UNICEF), también alerta sobre el aumento de la obesidad, que constituye un serio problema de salud, ya que incrementa el riesgo de enfermedades no transmisibles, tanto en niños como en adultos.
El 7.5% de los menores de 5 años en la región viven con sobrepeso,cifra significativamente mayor que el promedio mundial, de 5.6%, señala el documento.

