El año pasado se realizaron transacciones por más de 21 millones de dólares bajo el sistema de Colón Puerto Libre (CPL), que permite a panameños y extranjeros adquirir productos libres de impuestos en la provincia de Colón.
La cifra supera los 13 millones de dólares registrados en 2023, pero todavía está lejos del potencial que, en su momento, se proyectó que tendría este sistema, creado en 1992, aunque no fue hasta el año 2016 que realmente se ejecutó.
La Prensa conversó con Carlos Gómez Rudy, quien fue designado por el presidente José Raúl Mulino como secretario ejecutivo de Colón Puerto Libre, para conocer los planes que tiene la actual administración para impulsar las transacciones e inversiones.

Gómez señala que se ha registrado un crecimiento constante en las transacciones, tomando en cuenta que, en 2017, primer año completo de operación del sistema, se realizaron transacciones por 1.7 millones de dólares, y señala que, contrario a lo que se hubiese esperado, durante los años de la pandemia el movimiento de personas y transacciones aumentó un 30 %, producto de la incorporación de más empresas al sistema de CPL.
Actualmente, se tiene un registro de 107 compañías, de las cuales 81 están en la categoría de comerciales y, de este grupo, 56 están activas con un promedio de 8 trabajadores. Sobre los 26 registros restantes, Gómez explicó que son empresas inscritas como inversionistas de infraestructura, pero aclara que, a la fecha, solo 4 han realizado inversiones importantes.
Una vez se completen los espacios en Colón 2000, donde se concentran la mayoría de las empresas que venden bajo el sistema de CPL, y aumente el número de compradores y transacciones, señala Gómez, se estima un incremento de las inversiones en el casco de la ciudad de Colón, lo que se conoce como “las 16 calles”.
Hasta finales del año pasado, había inscritas 36 mil personas, de las cuales 30 mil son panameños y el resto extranjeros residentes. Pero, ¿cuál es el plan para atraer más compradores y, a su vez, incentivar a las empresas a invertir en la ciudad de Colón?
El secretario ejecutivo de CPL indicó que actualmente se trabaja con una lista de inclusión de productos, pero señala que el objetivo es pasar a una lista de exclusión, donde sean pocos los artículos que estarán fuera del sistema libre de impuestos. Desde 2016, los compradores pueden adquirir tecnología; ropa, calzado, carteras y maletines; joyería; artículos de belleza, cosméticos y perfumería; juguetes y artículos deportivos; artículos domésticos, musicales, navideños y de bebé; confitería, entre otros.
Gómez comentó que se adelanta una estrategia para reemplazar la Ley 29 de 1992 de CPL, con el fin de aumentar la lista de productos que se pueden adquirir libres de impuestos, dejando por fuera solo ciertos artículos, como licores, cigarrillos y partes automotrices, que tienen una alta tasa impositiva y requieren otros controles y registros para su comercialización.
“Aumentando el número de productos, más compradores se verán atraídos a realizar compras en Colón y esto, a su vez, generará más inversiones en infraestructura”, explicó Gómez.
Además de ampliar el número de productos, otro cambio que se realizará a la Ley 29 es flexibilizar el rango de mil dólares por semestre que cada persona puede gastar. La normativa actual establece un monto anual de 2,000 dólares, dividido en 1,000 dólares por semestre.
Con los cambios que se espera sean presentados al Consejo de Gabinete durante el primer semestre del año, se establecerá que el comprador puede hacer uso del tope anual en cualquier momento del año. “Si una persona quiere hacer compras por 2,000 dólares en enero, o en diciembre, por decir un mes, lo podrá hacer; ya no existirá la limitante de mil dólares por semestre”, comentó Gómez.
Para acogerse a los beneficios de CPL, el consumidor debe estar previamente registrado en la web www.cpl.mici.gob.pa/home, donde debe introducir sus datos personales, como cédula o pasaporte, entre otros, y al momento de realizar la compra en los locales autorizados, debe solicitar el beneficio para que la transacción sea registrada en el sistema.
En el caso de los turistas, la mayoría pasajeros de cruceros, estos no tienen límite en sus compras, mientras que, para los compradores panameños y extranjeros residentes, el límite de 2,000 dólares se renueva anualmente.
También se permitirá que varios compradores participen en una sola transacción, siempre y cuando demuestren que pertenecen al mismo núcleo familiar. “La norma actual dice que las compras son individuales, pero que se pueden extender a la familia; sin embargo, ese concepto no se reglamentó correctamente y no se está aplicando.
Con la nueva ley, si una familia quiere realizar una compra de 5 mil dólares, podrá hacerlo, siempre y cuando demuestren que viven en el mismo hogar y respeten el límite anual de cada individuo, que es de 2,000 dólares”, explicó el secretario ejecutivo de CPL.
Por el momento, no hay planes de expandir el sistema de CPL a otros puntos fuera de las 16 calles de la ciudad de Colón, ya que el objetivo es rehabilitar las áreas que están en mal estado. “Hay mucha expectativa y quedan pocos espacios en Colón 2000, así que eso motivará a las empresas inversionistas a crear nuevas zonas comerciales en el área que está permitida dentro de CPL”, acotó Gómez.
El funcionario reitera que “la principal limitante de CPL es la reducida lista de artículos que se pueden comprar libres de impuestos y agrega que no solo es el 7%, sino que los productos están exentos del impuesto de importación y de lujo, que combinados representan una disminución del valor del producto superior al 30 %”. Un artículo en la ciudad de Panamá puede costar 1,200 dólares, pero en CPL puede quedar en 700 dólares, en la misma cadena de almacenes.
Por el momento, no se tiene contemplado aumentar los incentivos para las empresas que hacen inversiones en infraestructura, que incluyen la exoneración del impuesto de importación en equipos y materiales destinados a la remodelación o restauración de propiedades; la exoneración del impuesto de transferencia de inmuebles por dos años; la exoneración del impuesto de inmueble por 30 años y la exoneración del impuesto sobre la renta por 10 años sobre las utilidades generadas. Además, se otorgan créditos fiscales para facilitar el financiamiento de estos proyectos.
“El año pasado se emitieron más de 181 mil facturas con un promedio de 115 dólares cada una, y nuestra expectativa es que el sistema tiene mucho potencial de crecimiento, como se ha visto, aun con la camisa de fuerza que es la lista reducida de productos. Así que, una vez se incremente el catálogo de bienes que se pueden adquirir, aumentará la actividad comercial y, por ende, se generarán más inversiones”, reiteró Gómez.
Destacó que empresarios de la ciudad de Colón han solicitado desde 2016 que se aumente la lista de productos y, en su opinión, los impuestos que dejará de percibir el Estado con la incorporación de más bienes serán compensados con mayores inversiones, más contratación de personal, impuestos sobre la renta que pagarán las empresas, entre otros.
“Nosotros apostamos por el efecto multiplicador en la economía local, que es el único camino que tiene la ciudad de Colón para crecer y regresar a los tiempos de la tacita de oro”, explicó Gómez.

