Como una de las primeras señales del mercado, luego de que el Pleno de la Corte Suprema de Justicia declarara inconstitucional el contrato suscrito entre el Estado y la empresa Panama Ports Company (PPC), la gigante APM Terminals informó que está dispuesta a operar de manera temporal los puertos de Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico.
El propio presidente José Raúl Mulino precisó que “se han adelantado conversaciones y presentaciones con empresas de amplia experiencia en materia de operación portuaria a nivel mundial. Entre todas las gestiones, destacamos la realizada con APM Terminals Panama (...), que ha mostrado disposición para asumir, transitoriamente, la operación de ambas terminales y que cuenta con la capacidad y experiencia necesaria”, aseguró el mandatario en su mensaje a la nación de alrededor de siete minutos.
Según un comunicado de APM Terminals, la empresa buscaría mitigar riesgos que puedan afectar la continuidad de los servicios esenciales para el comercio regional y global.
La empresa señaló que cualquier ingreso para operar los puertos se realizará en estricto cumplimiento de las formalidades y procedimientos establecidos en la ley, y únicamente después de que la decisión de la Corte Suprema de Justicia sea debidamente ejecutoriada, un plazo que —aclaró— no depende de la compañía.
APM Terminals, una subsidiaria del grupo AP Moller-Maersk, precisó que no es parte de los procesos legales en curso ni participa en decisiones relacionadas con la estructura o administración futura, ya sea a corto o largo plazo, de los puertos de Balboa y Cristóbal.
Actualmente, APM Terminals opera 60 terminales en 34 países.
En agosto de 2025, APM Terminals, una división independiente de la naviera danesa Maersk, desembolsó 600 millones de dólares para hacerse con la operación del ferrocarril de Panamá.
APM Terminals ha estado insistiendo en el último año en la necesidad de que se amplíe la cantidad de puertos que operan en Panamá, ya que todos los países vecinos están haciendo lo propio y se benefician de la enorme demanda que hay en el mercado.
De alguna manera esto anticipa su interés a largo plazo en terminales como las que planea licitar el Canal de Panamá.


