El Gobierno de Argentina convocó a una audiencia pública para que diversos sectores de la ciudadanía expresen su opinión sobre el denominado proyecto Fénix, un importante plan liderado por la petrolera francesa Total para explotar gas “offshore” (costas afuera) en el extremo sur del país.
Mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Ministerio de Ambiente convocó a audiencia pública para el 26 de abril “con el objeto de poner en consideración de la ciudadanía la documentación de la evaluación de impacto ambiental” del proyecto Fénix en la Cuenca Marina Austral (CMA-1), frente a las costas de la provincia de Tierra del Fuego.
La celebración de este tipo de audiencias es obligatoria, aunque lo expresado allí por la ciudadanía no es vinculante, pero es relevante para el Ministerio de Ambiente, que es el que debe dar su aval antes del inicio de la ejecución de cualquier proyecto que sea “susceptible de degradar el ambiente, alguno de sus componentes, o afectar la calidad de vida de la población en forma significativa”.
Con una inversión prevista de 700 millones de dólares, Fénix es liderado por Total, que posee una participación del 37.5 % en CMA-1, concesión en la que también son socios la alemana Wintershall (37.5%) y la argentina PAE (25%).
Fénix tendría potencial para producir hasta 10 millones de metros cúbicos de gas por día, que serán suministrados al mercado argentino. Ese volumen representa entre el 8 % y el 10 % de la producción actual de gas de Argentina.
