La Asociación de Armadores Panameños salió en defensa del proyecto de ley 598 que busca regular la actividad de cabotaje, es decir, el transporte de mercancías y personas a través de naves entre los puertos internos del país.
José Digerónimo, presidente de los armadores, dijo que “no es un secreto de que existen algunos abogados y diplomáticos panameños que hacen lobby y ejercen presión a favor de a las grandes empresas extranjeras, cuyo objetivo es que se siga manteniendo el actual status quo que les permite desarrollar todas las actividades de cabotaje sin ningún tipo de regulación, ni control”.
Este proyecto de ley, que consta de 74 artículos, se mantiene en la Comisión de Comercio y Asuntos Económicos de la Asamblea para el primer debate, mientras el tema se ha comenzado a debatir a lo interno de algunos gremios como la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) y la Cámara Marítima de Panamá (CMP).
“El verdadero problema para el país es la falta de una ley de cabotaje que regule y ordene el sector, que le permita al Estado tener control sobre sus aguas nacionales y que se pueda desarrollar esta industria tal y como lo han hecho Estados Unidos y países de Europa y Asia”, sostuvo Digerónimo.
Agregó que esta iniciativa le permitirá a la Autoridad Marítima de Panamá implementar sanciones y manejar el tema de “las especies naufragas”, pues muchas de estas empresas “no pagan impuestos, ya que vienen al país a desarrollar la actividad pero no dejan ni un centavo y no generan empleos”.
Pese a que en Panamá es muy poco el servicio de cabotaje que se practica en las costas debido a la ausencia de puertos para estos fines, sí se desarrolla en algunas áreas como en las comunidades de las provincias de Bocas del Toro y Darién, además de las islas.
A nivel de la industria marítima, hay varias empresas que abastecen de combustible, a través de barcazas, a los barcos que transitan por el Canal o llegan a los puertos panameños. Igualmente hay empresas de las industrias marítimas auxiliares que suministran alimentos y agua a las embarcaciones en tránsito por el Canal, entre otros.

