El presidente de la República, José Raúl Mulino, advirtió este jueves 3 de septiembre de 2026 que la ley que establece aumentos de descuentos para los jubilados debe contar con un respaldo financiero sostenible, y cuestionó a los diputados por aprobar leyes sin identificar de dónde saldrán los fondos.
Mulino afirmó que quiere analizar “con mucha honestidad” qué alternativas existen antes de tomar una decisión, pero dejó claro que uno de los principales obstáculos es determinar de dónde saldrán los recursos necesarios para poner en ejecución la legislación.
“Uno no puede andar tirando leyes por ahí, sin saber de dónde van a salir los recursos”, sostuvo el mandatario al hacer un llamado a la Asamblea Nacional para que ejerza su facultad legislativa con responsabilidad fiscal.
El presidente recordó que, de acuerdo con la Constitución, corresponde al Órgano Ejecutivo, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la planificación de los ingresos y gastos del Estado. En ese sentido, cuestionó que la iniciativa haya avanzado sin que, según dijo, se consultara previamente al Ejecutivo ni a las entidades encargadas de las finanzas públicas.
“Porque a mí nadie me preguntó. Y estoy seguro que a nuestras entidades que rigen la finanza tampoco”, manifestó Mulino.
Busca una fórmula antes de decidir
Mulino explicó que cuenta con un plazo constitucional de 30 días para decidir si sanciona o veta la ley y reiteró que la próxima semana sostendrá una reunión con representantes de los sectores vinculados al tema para intentar encontrar una alternativa que permita hacer viable la iniciativa.
El gobernante reconoció que la ley representa un asunto políticamente sensible, particularmente por tratarse de una medida dirigida a los jubilados, pero insistió en que su preocupación central es la sostenibilidad económica.
“Hay que buscar de alguna forma que esa ley sea sustentable económicamente. Que no cree huecos a la vuelta de unos años”, señaló.
Aunque todavía no está definido si se instalará una mesa formal de trabajo o si se realizarán reuniones individuales con los distintos sectores, Mulino advirtió que el tiempo para discutir la iniciativa es limitado.
“No hay todo el tiempo del mundo con las benditas mesas de trabajo”, dijo, al recordar que debe cumplir con el calendario establecido por la Constitución: sancionar o vetar la ley dentro del plazo correspondiente.

