La economía de Costa Rica estará marcada en 2023 por un bajo crecimiento, que se espera se sitúe en 2.7%, y una inflación que posiblemente siga, por segundo año consecutivo, por encima de la meta establecida por el Banco Central, que es de un rango entre el 2% y el 4%.
A finales de octubre, en su último informe de política monetaria, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) hizo una revisión a la baja del crecimiento económico para el 2023 y la estimó en el 2.7%, 0.5 puntos por debajo de la proyección previa hecha en julio que fue de 3.2%.
En 2021 el crecimiento de Costa Rica fue de 7.8%, una cifra que se explica si se compara con el 2020, año de la pandemia de la covid-19 cuando hubo un cierre importante de actividades económicas.
Para 2022 la economía se ha venido desacelerando y crecerá en torno al 4.3%, según las proyecciones del Banco Central.
El presidente del BCCR, Roger Madrigal, ha dicho que la influencia de la guerra en Ucrania y otros factores externos e internos, se reflejan en la desaceleración y en el incremento de la inflación debido, entre otras cosas, al aumento de precios internacionales de materias primas para la construcción, la industria y la agricultura.
La inflación en los primeros 11 meses del 2022 alcanzó el 7.73 % y la proyección del BCCR es que el año cierre en alrededor del 9 %.
La entidad estableció un rango entre el 2% y 4 % como meta de inflación para el 2022 y 2023, pero en ambos años se prevé que el número estará por encima.
La previsión para el 2023 es de un 4.5 % y según Madrigal, los modelos aplicados por el Banco indican que la inflación retornará a la meta anual de máximo 4% hasta 2024.
