El exceso y duplicación de trámites en las fronteras terrestres de Centroamérica incluyendo Panamá y República Dominicana genera sobrecostos y demoras que afectan el flujo del comercio exterior entre los páises restanto competitividad en el mercado internacional.
Datos recabados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detallan que un camión con un contenedor puede tardar entre tres y seis días en recorrer el trayecto de 2,000 kilómetros en carretera entre Guatemala y Panamá, mientras el cruce de una frontera toma en promedio 16 horas, por lo que el tiempo de llegar a ciudad de destino en la capital panameña se prolonga por trámites y duplicidad de procesos.
Anabel González, vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID, presentó la propuesta de Cargo Pass, una plataforma que busca digitalizar procesos, homologar trámites y coordinar las aduanas para reducir las fricciones que encarecen el comercio regional.
“La distancia geográfica no la podemos cambiar, pero la distancia económica sí la podemos cambiar con más tecnología, más digitalización y mejor coordinación entre nuestras autoridades”, sostuvo González al proponer la plataforma de integración logística Cargo Pass.

El BID estima que la implementación de Cargo Pass requerirá una inversión de alrededor de $130 millones entre los países participantes. Anabel González explicó que el costo resulta relativamente manejable porque la región ya cuenta con una base física, entre ella el corredor Pacífico que conecta a Guatemala con Panamá.
El reto, señaló, está en completar la infraestructura pendiente y, sobre todo, lograr que los sistemas de los países estén interconectados digitalmente y operen con herramientas más inteligentes.

La inversión se orientaría a fortalecer la infraestructura, digitalizar procesos, homologar trámites y procedimientos, mejorar la coordinación entre aduanas y aplicar sistemas de análisis de riesgo que permitan agilizar el paso de la carga. El objetivo es reducir las largas esperas en frontera y transformar el corredor en un sistema logístico más eficiente, seguro y predecible.
Panamá se ofreció a poner a prueba un corredor piloto de Cargo Pass, como parte de la propuesta regional impulsada por el BID.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, planteó que el país puede aportar su experiencia logística, tecnológica e institucional para validar el funcionamiento del sistema. “Panamá está dispuesto a poner a disposición de la región su experiencia logística, tecnológica e institucional para servir como país ancla de un corredor piloto”, afirmó.

Chapman destacó que los beneficios económicos potenciales de Cargo Pass podrían superar los $700 millones anuales, frente a una inversión estimada de alrededor de $130 millones.
“Independientemente de la magnitud exacta, el mensaje es claro: una parte importante de las ganancias de competitividad puede provenir no de construir una nueva infraestructura, sino de utilizar mejor la que ya existe”, señaló.
El ministro propuso que un corredor piloto entre Panamá y Costa Rica permita demostrar, con resultados medibles, el impacto de una mayor interoperabilidad y coordinación fronteriza. “Un piloto exitoso permitiría medir reducciones en tiempos de tránsito y costos logísticos”, sostuvo.
A su juicio, el mayor valor sería demostrar que la integración puede pasar de los acuerdos a resultados concretos: “La integración regional avanza más rápido cuando los beneficios dejan de ser una promesa y se convierten en resultados observables”.


