El alemán Boris Becker, una de las personalidades más controvertidas de la historia del tenis, podría ser condenado a prisión después de que un jurado de Londres lo declarase culpable el viernes de ocultación de bienes a raíz de su bancarrota en 2017.
Becker, de 54 años, que vive en el Reino Unido desde 2012 y trabaja como comentarista deportivo para la BBC, aseguró que los 50 millones de dólares que ganó en las canchas se esfumaron en el costoso divorcio de su primera esposa, el mantenimiento de sus hijos y un “caro estilo de vida”.
Ganador de seis torneos de Grand Slam, era juzgado desde el 21 de marzo en Londres por hechos relacionados con su bancarrota personal, ligada a un préstamo de 3.5 millones de euros (unos 3.8 millones de dólares) concedido por un banco privado para financiar una lujosa propiedad en Mallorca.
En el momento de su quiebra en junio de 2017, el jugador, que ganó 49 títulos en 16 años de carrera deportiva, tenía deudas estimadas en hasta 50 millones de libras (unos 65 millones de dólares al cambio actual).
Fue procesado por 24 cargos de ocultación de bienes y un jurado del sur de Londres lo declaró culpable de cuatro, que incluyen sustracción de bienes, no revelación de patrimonio y ocultación de una deuda.
También fue condenado por no declarar una propiedad en Alemania y por ocultar un préstamo bancario y acciones de la empresa tecnológica de inteligencia artificial Breaking Data Corp.
La juez lo dejó en libertad condicional bajo fianza y fijó para el 29 de abril el anuncio de su condena, que podría ser de hasta siete años de cárcel por cada cargo.

