La fuerte corrección que ha experimentado el mercado petrolero internacional en los últimos días comienza a reflejarse en Panamá.
La Secretaría Nacional de Energía anunció una nueva reducción en los precios de los combustibles que entrará en vigor este viernes 26 de junio, en línea con el descenso que registra el crudo en los mercados mundiales tras una disminución de las tensiones en Oriente Medio.
El detonante más reciente fue la caída del petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para el mercado estadounidense, que el miércoles 24 de junio perdió 3.9 % de su valor y cerró en 70.34 dólares por barril, su nivel más bajo desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. Durante la jornada, incluso, llegó a cotizar por debajo de los 70 dólares.
La baja responde principalmente a una percepción de menor riesgo sobre el suministro mundial de petróleo.
Los mercados han reaccionado positivamente a las señales de distensión entre Estados Unidos e Irán y a la confirmación de que el tráfico marítimo continúa fluyendo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta por donde circula una parte significativa del comercio mundial de crudo.
Aunque el flujo de embarcaciones todavía está por debajo de los niveles previos al conflicto, los inversionistas han interpretado que el riesgo de una interrupción grave del suministro se ha reducido considerablemente.
Como resultado, parte de la prima de riesgo geopolítico que impulsó los precios del petróleo durante las últimas semanas ha comenzado a desaparecer.

Panamá, cuya estructura de precios de combustibles depende directamente de las referencias internacionales, ya empieza a reflejar este movimiento.
A partir del viernes, la gasolina de 95 octanos se venderá a 1.18 dólares por litro, cuatro centavos menos que en el período anterior.
La gasolina de 91 octanos costará 1.11 dólares por litro, mientras que el diésel registrará la mayor reducción, con una caída de 10 centavos para ubicarse en 1.10 dólares por litro.
La disminución del diésel resulta particularmente significativa porque este combustible es fundamental para el transporte de mercancías, la logística y buena parte de la actividad productiva.
Aunque la rebaja no implica una reducción inmediata en el costo de vida, sí contribuye a aliviar parte de las presiones que enfrentan sectores que dependen intensivamente del transporte terrestre.
Pero los especialistas siempre han advertido que el mercado petrolero sigue siendo altamente sensible a los acontecimientos geopolíticos. Si bien las negociaciones entre Washington y Teherán han reducido temporalmente la incertidumbre, cualquier deterioro en las conversaciones o una nueva interrupción en el estrecho de Ormuz podría devolver rápidamente la volatilidad a los precios del crudo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido a Irán que parará las negociaciones de paz si Teherán cobra peajes en el estrecho, aunque luego aseguró que el gobierno de los ayatolás “se está portando muy bien” en el proceso.
Por ahora, el mensaje que envían los mercados es claro: el temor a una crisis de suministro ha disminuido y eso está permitiendo que los precios internacionales del petróleo regresen a niveles previos al conflicto.
En Panamá, el efecto visible de esa tendencia será una cuarta rebaja en los combustibles, que dará un respiro a consumidores y empresas durante las próximas dos semanas.


